Íñigo García Ureta: «No estamos peor que hace 40 años»

Profesión: escritor, editor y traductor.. Nació: en 1970, en Bilbao.. Por qué está aquí: por su libro «Lo que la Universidad no enseña» (Paidós).

–«Lo que la Universidad no enseña». Dice que la Universidad no parece formar ciudadanos más desenvueltos. ¿Cree que salen muchos tontos?

–Salen tontos quienes han entrado tontos. No enseña lo que enseña la vida.

–«Mucha gente vive como si fuera inmortal». ¿Se refiere a los políticos?

–Los políticos se creen el reloj que marca los tiempos. Son creídos.

–Un libro sobre la escuela de la vida. ¿A usted qué le ha enseñado la vida?

–Que nadie es tan especial como se cree.

–Explica diez mandamientos. Primero: «Amarás la vida sobre todas las cosas y tendrás muy claro que son cuatro días».

–Quiero decir, entre otras cosas, que pase lo que pase, quejarse no ayuda.

–«Agradecerás los palos que te da la vida, porque te harán más humano».

–Hay que aprender de los palos, que además no son tantos.

–«Serás constante y aprenderás algo nuevo cada día».

–Todos los que han logrado algo, ha sido con constancia, incluido Messi.

–«Serás responsable: lucharás con todas tus fuerzas contra el cinismo».

–Para mí, el cinismo es creerse especial y actuar en consecuencia. Ojo, que digo creerse especial, no ser especial.

–«Celebrarás la incertidumbre porque es un punto de partida».

–Es un elogio de la duda. Dudar es de humanos.

–«Buscarás tu propio camino, pese a quien pese».

–Hazlo para no tener que arrepentirte en el lecho de muerte.

–«No vivirás sólo para el futuro».

–Hay que vivir el presente. El 90% de nuestros miedos no se cumplen.

«No perderás el sentido del humor, pase lo que pase».

–El sentido del humor es el sentido común bailando.

–«Te divertirás para ser libre».

–Incluso en tiempos de crisis. No estamos peor que hace 40 años.

–«Honrarás tu lugar en el mundo».

–La vida es un regalo, disfrútalo.

–Regáleme, por favor, un undécimo mandamiento...

–Si funciona, no lo arregles.

–«Los políticos levantan puentes incluso donde no hay ríos» (Kruschev).