María Zurita se refugia en casa de una amiga por el trauma del robo

La sobrina del Rey ha abandonado unos días Madrid para reponerse
La sobrina del Rey ha abandonado unos días Madrid para reponerse

María Zurita no ha vuelto a dormir en su casa y prepara ya su cambio de domicilio. Después del robo que sufrió en su vivienda el fin de semana pasado, que le ha dejado una fuerte impresión de la que trata de recuperarse poco a poco, la hija de la Infanta Margarita y del doctor Carlos Zurita ha tomado la determinación de hacer mudanza y alquilar otro piso situado en el mismo barrio en el que vivía. María, que ha entrado de nuevo en el piso desvalijado tan sólo para recoger ropa y algunos objetos personales, se aloja en casa de una amiga, ya que se considera incapaz de volver a vivir en el mismo lugar en el que entraron los componentes de la banda que arramplaron con todo lo que encontraron de valor. Entre los planes de María a medio plazo está el comprar una casa en propiedad, proyecto que no ha abandonado, pero de momento ha optado por alquilar otro piso para afrontar las consecuencias psicológicas del robo de manera inmediata.

En estado traumático

Fuentes cercanas a la sobrina del Rey Juan Carlos aseguran que lo ocurrido le ha causado un cierto estado traumático que le impide olvidar el desgraciado suceso. La impresión que le causó el desorden reinante en su vivienda permanece como un calco fotográfico en su memoria, que se superpone a la imagen de las habitaciones ya perfectamente ordenadas. Personas que conocen bien a la empresaria, fundadora de una empresa de traducciones después de licenciarse en Idiomas en la Universidad Europea de Madrid, explican que María tiene un sentido del orden extremadamente desarrollado, debido a la ceguera de su madre, la Infanta Margarita. Durante toda su infancia, ella y su hermano Alfonso han tenido un cuidado meticuloso en no mover las cosas de su sitio para evitar cualquier tropiezo o desorientación de la hermana del Rey en su propia casa. Por eso, cuando pudo por fin acceder a su vivienda la noche del robo, se dio cuenta enseguida de todo lo que estaba patas arriba debido a la búsqueda de objetos de valor de los delincuentes que, según opinión de fuentes de la Policía, podrían integrar una banda de individuos oriundos de alguno de los países de la Europa del Este. Su forma de actuar, al usar el método del escalo, es típico de esos delincuentes, que asaltan con frecuencia pisos en la capital de España.

Al parecer, lo que más ha afectado a la sobrina de los Reyes, una persona que goza de gran estima entre la gente que la conoce por su carácter abierto y afectuoso, desprovisto de cualquier deje de altivez o arrogancia por sus lazos con la Familia Real, ha sido la desaparición de alhajas de gran valor y de un gran significado sentimental, ya que eran joyas regaladas por su madre, la Infanta Margarita, y su abuela, Doña María de las Mercedes, condesa de Barcelona.

Asimismo, otra de las sustracciones que más lamenta María Zurita es un espléndida colección de relojes de alta gama, cuyas marcas se cotizan muy alto en el mercado de este tipo de objetos. Según las fuentes consultadas, María ha preferido abandonar Madrid durante unos días y pasar un tiempo fuera de la ciudad. Lo que ha querido con esta decisión es tratar de pasar página de este lamentable suceso lo antes posible y retomar fuerzas para abordar el traslado a su nueva casa. En toda esta historia, sin embargo, ella ha contado con el apoyo y el cariño de sus incontables amigos, que no han dejado de arroparla para hacer que olvide pronto este mal trago.