Tráemelo de... La Navidad: A Dior pongo por testigo

Por testigo o como ejemplo perfecto de cómo triunfar esta Navidad. No se trata de arruinarse en el intento, por supuesto, pero sí de inspirarse en la pasarela internacional y, sin duda, la colección de invierno de Raf Simons para Dior merece un vistazo ¡y un aplauso! Y es que hacerse con un buen fondo de armario para estas fiestas –a prueba de todo tipo de celebraciones– es más fácil de lo que parece. Para empezar, os propongo que tengáis un vestido tipo cóctel a mano. Esta temporada en vez de uno en negro, optad por el elegante azul noche, que resta rigidez a nuestra imagen y combina perfectamente con los dulces tonos pastel, con rojo o verde esmeralda, claves este invierno.

Otra pieza clave para abrigar un vestido como éste es una buena piel. Las de la peletera Piedad de Diego me fascinan. Son sofisticadas pero muy juveniles. Podéis encontrar su tienda en Lagasca, 90, de Madrid. En la imagen del centro llevo una torera de visón blanco acompañando también un dos piezas de Dior: corpiño con estampado de pata de gallo y falda midi al más puro estilo años 50 en negro y rosa.

Para Nochevieja, yo voto por el vestido largo. Es una de las pocas ocasiones en el año en las que podemos lucir grandes galas. Todo depende, claro, del entorno, sin embargo, si pasáis el día de fin de año en casa, recibiendo a la familia o con amigos, será la situación perfecta para mostrar vuestra faceta más glamourosa. No hay por qué tirar de Visa. Seguro que tenéis algún vestido rescatable de la última boda a la que hayáis asistido al que podáis dar un nuevo uso. Para aderezarlo, unos pendientes largos o un gran anillo serán más que suficientes. En cuanto a lo que se lleva o no se lleva, soy de la opinión de que no hay nada como estar segura de una misma y apostar por vuestro propio estilo. Os doy algunas recomendaciones para no fallar y...¡feliz Navidad!