«Mario quería vivir y no se quitó la vida»

Sánchez Silva subió está fotografía el 25 de mayo. La acompaña Mario, a la dcha., y Pepe Rodríguez (izda.) jurado en «Masterchef»
Sánchez Silva subió está fotografía el 25 de mayo. La acompaña Mario, a la dcha., y Pepe Rodríguez (izda.) jurado en «Masterchef»

No habían pasado ni doce horas desde que se abriese la capilla ardiente de su esposo cuando Raquel Sánchez Silva decidió dirigirse a sus 353.774 seguidores de Twitter, y también a los medios de comunicación, para ofrecer su propia versión sobre el fallecimiento de su marido. A las diez y media de la mañana la presentadora publicaba en su cuenta personal tres mensajes escuetos, pero directos: «Mario era un hombre feliz y estábamos profundamente enamorados. Las investigaciones siguen su curso y os rogaría que no sacaseis conclusiones...», «...precipitadas. Mario quería vivir y no se quitó la vida. Todo apunta a un desgraciado accidente. Os ruego prudencia y respeto...», «...por la memoria de mi marido y el dolor de todos los que le amamos». También agradeció las muestas de apoyo. Con estás declaraciones en la red social, Raquel Sánchez Silva intentaba poner en cuarentena la versión oficial que ofrecieron fuentes policiales, que afirmaron que su esposo, Mario Biondo, había querido poner punto y final a su vida.

También salía al paso de algunas informaciones que sugerían que la pareja estaba atravesando una crisis. En las cuentas personales de ambos en la red social, se pueden ver fotografías de ellos juntos siempre sonrientes y en actitud muy cariñosa, comportamiento que no indicaba que estuviesen atravesando una mala racha en su relación, justo cuando estaban a punto de cumplir un año de casados. Es más, en unas recientes declaraciones, la presentadora había asegurado su deseo de ser madre próximamente, puesto que había cumplido 40 años y consideraba que su reloj biológico ya había iniciado la cuenta atrás.

El matrimonio no sólo estaba atravesando un buen momento personal. Profesionalmente, también tenían varios proyectos profesionales. Según publicó el portal «Vanitatis», y que posteriormente confirmó LA RAZÓN, Raquel y Mario, habían presentado una propuesta a Mediaset, que se emitiría en Divinity, que consistiría en mostrar los viajes que iban a realizar. Serían piezas de corta duración. Mario sería el cámara y Raquel presentaría los rincones del mundo que más fascinaban a la pareja. El proyecto se ha convertido ahora en una quimera.