Sergio Dalma: «Me gustaría morir haciendo el amor de forma salvaje»

–«Cadore 33». Dicen que ha hecho el disco perfecto...

–Al menos, está cerca de la perfección. Soy muy exigente conmigo mismo, a veces demasiado.

–Harrison Ford dice que le gustaría morir rodando una película. ¿Y a usted grabando un disco?

–No, ni hablar. Haciendo el amor de forma salvaje o en una comilona con buen vino.

–Si envejecer ante las cámaras es difícil, también debe de serlo cantando...

–Lo es, porque no se puede ir toda la vida de Peter Pan para acceder al público joven.

–Alguien ha dicho que sólo se envejece cuando el arrepentimiento ocupa el lugar de los sueños. ¿Es su caso?

–Qué frase tan intensa. Yo, por dentro, estoy virgen en muchos aspectos. O sea, que conservo los sueños.

–Admite que un tipo de 49 años ya no está para canciones ligeras. ¿Para qué está?

–Para canciones de más peso. Ya hay cicatrices de guerra, y se cantan.

–Al filo de los 50, cuesta mucho encontrar trabajo. ¿Vivimos un culto descerebrado a la juventud, como ha dicho alguien?

–En España, cumples años y te desplazan. No es mi caso, pero ahora ya me piden los autógrafos de usted.

–Canta «Si te vas» también en catalán. ¿Va por Artur Mas?

–No. Tengo una posición distinta de la suya. Cuando se vive fuera de Cataluña más de 20 años, se tiene una visión no secesionista.

–«Recuerdo crónico». ¿Peor que una bronquitis crónica?

–Si se convierte en una obsesión, sí. No soy obsesivo.

–«Volar sin ti». Eso va por Iberia, ¿eh?

–Podría ser. Últimamente prefiero el AVE o el coche.

–«Eres oro». ¿Estaba pensando en Amancio Ortega?

–Qué va. Yo soy de barro. Prefiero el barro al oro, es más moldeable.

–«Un preso en tus labios». Ésta le va a gustar mucho a la Cospedal...

–Ja, ja, ja. Lo dice por Bárcenas, claro. Me fijo mucho en los labios de las mujeres, es lo primero que miro. Lo segundo, los senos.

–Ahí ya entramos en la trigonometría...