Margarita Alfonsel (FENIN): “Tenemos gran capacidad para disponer de test inmunológicos”

Impulsan el Corredor Aéreo Sanitario junto al grupo Oesía e Iberia, que ha permitido transportar más de 464 toneladas de productos sanitarios esenciales

La secretaria general de FENIN, Margarita Alfonsel, explica a LA RAZÓN que “nadie estaba preparado para una pandemia de estas dimensiones” pero que la experiencia debe conducir a "establecer estrategias ante la aparición o rebrote de una pandemia/ epidemia, conociendo cada agente del sistema sanitario su papel y responsabilidad.

¿Qué es lo más urgente para poder detectar a tiempo la enfermedad?

Lo fundamental es identificar la sintomatología que está descrita por los profesionales sanitarios y acudir al médico para ser diagnosticados en un estadio primario, realizando un test PCR para detectar infección activa o no, ya que hemos constatado que hay una enorme diferencia entre un paciente «leve» y un paciente «grave, gravísimo» en el que su vida puede correr peligro.

¿Cree que desde el Gobierno se han cometido errores en la gestión de compras de productos sanitarios?

Las empresas activas en este sector –ya sean fabricantes nacionales o multinacionales con plantas de fabricación en nuestra geografía, distribuidores o importadores–, ejercen su actividad en base a la legislación vigente y ofrecen productos de calidad, seguros y eficaces, acreditados con todas las autorizaciones y avalados por el marcado CE. No tengo toda la información pero, desde mi punto de vista, el Gobierno debería haber establecido una estrategia basada en el modelo de funcionamiento de este mercado, tal y como estaba establecido. Cualquier otra fórmula, aún en estado de alarma y de excepción es un modelo de «ensayo- prueba/error».

Ustedes enviaron a Sanidad una lista sobre proveedores fiables. ¿Por qué cree que el no les han escuchado?

Tengo que decir que sí nos escucharon. Recibieron toda la información que les remitimos en tiempo récord y agradecieron nuestro esfuerzo, profesionalidad y el rigor de dicha información, pero las decisiones se tomaron desde el ámbito político y desconozco por qué el Gobierno tomó un camino distinto al establecido. Quizás el entorno de excepcionalidad y la urgencia llevaron a la toma de decisiones precipitadas.

¿Cree que se está utilizando al máximo el potencial productor de las empresas asociadas al sector?

De hecho, podemos producir más de 3 millones de dichos test, que son las pruebas diagnósticas de referencia y también tenemos gran capacidad para disponer de test inmunológicos. Considero que nuestro potencial productor es conocido, lo que no existe es una estrategia concreta para el cribado de la población, y con ello una hoja de ruta para aprovechar dicho potencial.

¿Cree que el sector sanitario español estaba preparado para hacer frente al coronavirus?

Nadie estaba preparado para una pandemia de estas dimensiones, por ello esta experiencia tan dramática debe conducir a establecer estrategias ante la aparición o rebrote de una pandemia/ epidemia, conociendo cada agente del sistema sanitario su papel y responsabilidad.

¿Cómo ha sido la reconversión de las líneas de producción para llegar al máximo de producción de mascarillas, respiradores, etc...?

Ha sido una fórmula rápida, no exenta de dificultades. Ha implicado sobreproducción, en el caso de empresas ya activas, y la activación de nuevas líneas de producción de otras empresas con capacidad para adaptarse. En ambos casos, se necesita un tiempo para la disposición de materia prima, instalación de maquinaria, formación de personal y un largo etcétera. Pero se ha conseguido y hay ejemplos muy loables.

¿Cómo valoran que será la recuperación de la actividad en el sector de la tecnología sanitaria tras el coronavirus? ¿Y qué impacto tendrá en el corto y medio plazo?

Por ser esencial, nuestro sector no ha parado su actividad como tal, pero la asistencia sanitaria (especialidades, atención primaria y urgencias no Covid-19) ha disminuido hasta en un 70 por ciento. Para recuperar esa actividad hay que reconstruir una «nueva normalidad» mediante la definición de «protocolos de seguridad» para la entrada del personal técnico de nuestras empresas (que entre otros aspectos, proporcionan soporte en cirugías), o de los ingenieros de mantenimiento de equipamiento electro médico, etc. A corto plazo ya lo tenemos evaluado, pero en el medio es preciso encontrar los mecanismos, lo que pasa por una interlocución y escucha activa de las Administraciones.

¿La crisis sanitaria ha impulsado a este sector?

Creo que hemos sido valorados como un sector estratégico y de alto contenido tecnológico, más en el «papel» que en la realidad. Tras la crisis de 2007, la industria nacional no fue protegida y sólo sobrevivió la que logró proyectarse a nivel internacional, también con apoyos cada vez menores. Por otro lado, la industria multinacional no ha tenido certidumbre para invertir y arriesgarse en nuestro país, con unos plazos de pago a proveedores nada favorables... Además existen otros elementos de vital importancia, como la ausencia de especificidad en el ámbito sanitario en la Ley de Contratos del Sector Público y donde debería primar la adquisición de productos teniendo en cuenta la calidad y la innovación, claves en este sector.

¿Qué valoración hacen sobre el corredor sanitario? ¿En qué se ha fundamentado su importancia en esta crisis?

Una alta valoración. Estamos muy orgullosos, porque en el momento más álgido y de mayor incertidumbre de la crisis, Fenin fue capaz de crear un Corredor Aéreo Sanitario junto con el Grupo Oesía e Iberia. Una alianza altruista que, a día de hoy, ha permitido traer de forma sistemática y sin ningún elemento de conflicto más de 464 toneladas de productos sanitarios esenciales. No ha sido ni es tarea fácil pero lo hemos conseguido y estamos sumamente satisfechos.

¿Ve necesario puentes de colaboración entre el sector público y privado para aprovechar las capacidades de ambos ámbitos?

¡Por supuesto! Esta crisis sanitaria deja muchas enseñanzas y hay que realizar un balance honesto de la situación vivida. La sinergia y complementariedad entre lo público y lo privado, son esenciales. Pero también, por qué no decirlo, el compromiso del sector privado que ahora deberá remontar con inversiones privadas todo lo que ha ido dejando estos meses en el camino para volcarse prioritariamente en la atención a pacientes Covid-19. Lo he vivido de cerca con gestores privados y creo que hemos de agradecer su esfuerzo y su compromiso. Sumando capacidades y voluntades siempre seremos más fuertes.