Sólo Forlán puede con César

El meta valencianista desbarató varias ocasiones del Atlético. Un inexistente penalti del meta a Agüero sirvió para que el uruguayo marcase el gol del triunfo. A los de Emery les faltó llegada

El delantero uruguayo del Atlético de Madrid, Diego Forlán (c), celebra su gol, primero de su equipo, con la afición, durante el partido
El delantero uruguayo del Atlético de Madrid, Diego Forlán (c), celebra su gol, primero de su equipo, con la afición, durante el partido

De penalti, inexistente y polémico, el Atlético tumbó al Valencia, volvió a posiciones de Liga de Campeones y demostró que fue mejor que el rival. Sin Silva, los de Unai Emery no tuvieron organización, y César se convirtió en el mejor de los suyos. El meta extremeño fue un imán para Agüero, Forlán y Simão, que estrellaron sus remates en el cuerpo del meta valencianista.Por juego, por ocasiones, por disposición táctica, el Atlético fue superior. A Abel le funcionó la pizarra, la apuesta de Ujfalusi como lateral le salió bien y, además, Emery contribuyó con su trivote –Baraja, Edu, Albelda– a que Villa y Mata no recibieran balones en condiciones. Al Valencia le faltaba el último pase y los rojiblancos aguantaban bien las llegadas del rival. Domínguez estuvo sereno, se anticipó bien y no le pudo la ansiedad.Con la defensa bien estructurada, el trabajo del Atlético era buscar la espalda a los defensores valencianistas. Y lo consiguió en varias ocasiones. Aparecieron Maxi y Simão para apoyar a Assunçao, cada vez más entonado y leyendo perfectamente el partido, y Raúl García, que reparte aciertos y errores con facilidad, aunque ayer fue generoso en el esfuerzo.Al Atlético las cosas no le iban mal y sólo en la pelea individual de los primeros minutos Pablo Hernández sacaba los colores a Pernía. El argentino se entonó al final y el valencianista acabó siendo sustituido. Antes de que llegara el penalti de César al «Kun» Agüero, en el minuto 29, ya había tenido oportunidades el cuadro rojiblanco. Lo que pasa es que sus delanteros se dedicaron a tirar al muñeco y el meta fue minando la moral de los madrileños.Penalti no hubo. Los diálogos de César y Agüero debieron ser mejores que los monólogos de Florentino Fernández. Mejuto lo interpretó mal, después se equivocaría en una acción de Maduro sobre el «Kun», que fue penalti, y el Atlético cobraba ventaja, confianza y seguridad.El Valencia trabaja mucho, pero le faltaba toque porque el despliegue de Albelda, Edu y Baraja no servía para conectar con los delanteros, y cuando se replegaban mal, allí aparecían Agüero y Forlán para plantarse solos ante el héroe de la noche, César.Como al Atlético le gusta hacerlo difícil, en la primera jugada de la reanudación, Simão se plantó delante de César y disparó al cuerpo. Ocasión para cerrar el partido, ocasión para que los de Abel no jugaran al borde del ataque de nervios, con el riesgo de un fallo puntual que pudieran aprovechar Villa o Mata, quienes, a falta de inspiración, al estar bien marcados, trataban de retrasarse unos metros. Su aportación fue escasa y Leo Franco tuvo un partido relativamente cómodo. Los cambios tampoco le dieron resultado a Emery y Abel se salió con la suya. Su planteamiento le dio resultado y el gol de Forlán desde los once metros fue suficiente para subirse al tren de la «Champions». Quedan dos estaciones –Bilbao y Almería, en casa– para conseguir lo que era impensable hace unos meses.