Rubalcaba: «Que lo dejen y cambien las siglas de ETA por las de FIN»

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó ayer que el final de ETA no se puede anunciar con «dos o tres declaraciones» como las de Arnaldo Otegi en el diario «The Wall Street Journal», sino que hace falta que la banda terrorista sustituya las tres letras de sus siglas «por las de FIN».

Rubalcaba replica a Otegi: ETA sólo acabará cuando cambie sus siglas por las de «F-I-N»
Rubalcaba replica a Otegi: ETA sólo acabará cuando cambie sus siglas por las de «F-I-N»

Rubalcaba consideró que la «ceremonia» de declaraciones sobre un inminente abandono de la violencia por parte de ETA no es más que «una estrategia de propaganda» de la banda terrorista. «No son novedosas», dijo el ministro sobre las palabras del portavoz de la ilegalizada Batasuna, y recordó que Otegi ha usado expresiones similares en los últimos meses. Y le lanzó un mensaje: «Si Otegi dice que ETA está preparada para dejar la violencia, que la deje».
 Rubalcaba afirmó que el nuevo año 2011 será «importantísimo» para lograr el fin definitivo de ETA, así que pidió a los Reyes Magos que le traigan la «sabiduría necesaria» para «ir concretando» el proceso. En rueda de prensa posterior, Rubalcaba explicó que se puede estar «empezando a recorrer el camino que lleve al fin de ETA», aunque abogó por ser «cautelosos». El vicepresidente se volvió a mostrar escéptico sobre que exista verdadera voluntad por parte de la banda de dejar las armas y advirtió de que esa voluntad es difícil de compatibilizar con el reciente robo de tarjetas de identidad en Francia. A su juicio, ese robo demuestra «que están ahí» y por ello se mostró partidario de un silencio prudente, «esperar y ver», en lugar de «contribuir a esa ceremonia de "¡qué viene el comunicado!"». El titular de Interior insistió en contraponer esa supuesta intención de abandonar las armas con «el regalito navideño» del robo en Francia, algo que, a su juicio, «parece que no es la mejor de las tarjetas de visita». Además, Rubalcaba indicó que «se pueden poner todos los adjetivos que se quiera a la palabra tregua», pero recordó que la palabra «no vale nada» desde que una bomba contra la T-4 de Barajas asesinó a dos personas. Entonces, los terroristas «acabaron con algo que la cultura de los partidos asumían: que se podía dialogar para lograr un final», pero eso «ya no se puede repetir» porque «sistemáticamente ETA ha reclamado el diálogo para poner bombas», subrayó. «Quien piense –añadió– que una tregua o un alto el fuego sirven para algo, que se lo vaya quitando de la cabeza».