Batasuna pacta con EA ir en sus listas en las grandes ciudades

La llamada «Izquierda Abertzale» irá en las listas de Eusko Alkartasuna para el Parlamento de Navarra; las Juntas Generales de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava; y en las grandes ciudades, según el acuerdo secreto, bendecido por ETA, que existe entre ambas formaciones.

 
 

Esta opción se pondrá en marcha en el caso, más que probable, de que Sortu, el nuevo partido de Batasuna, no sea inscrito en el Registro del Ministerio del Interior.

Candidatos «limpios»

Según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, a la «Izquierda Abertzale» le resulta relativamente fácil encontrar el número de candidatos necesarios, absolutamente «limpios» de cualquier implicación proetarra, para que formen parte de dichas listas en posiciones en las que, en función de los resultados de otras elecciones, esté garantizada la obtención del escaño.

La impugnación de las listas sería prácticamente imposible, ya que se trataría de personas independientes dentro de las candidaturas de Eusko Alkartasuna, un partido legal, sin ningún tipo de vinculación con organizaciones del entramado de la banda.

De esta manera, ETA y Batasuna se garantizarían una importante presencia en instituciones tan relevantes como el Parlamento navarro, las Juntas Generales o los ayuntamiento de grandes ciudades, instituciones en las que se manejan grandes cantidades de dinero, información e influencia.

Una vez elegidos y, si como sospechan los expertos, ETA vuelve a las actividades terroristas, tampoco tendrían, a corto plazo, mayor problema, ya que podrían ausentarse, con cualquier disculpa «demostrable», de los plenos en los que se condenaran los atentados. En cualquier caso, la retirada del acta de electo debe realizarse por vía judicial, con sus plazos y procedimientos.

Las fuentes consultadas subrayan que, conforme pasan los días, se confirma que Sortu es la opción «A» del mundo proetarra para las elecciones, la «liebre» para que las Fuerzas de Seguridad y la Justicia trabajen en contra de su inscripción; y que la opción «B» pasa por los acuerdos con EA.

Localidades pequeñas

En las localidades más pequeñas, los proetarras formalizarían agrupaciones de electores con listas integradas por individuos sin antecedentes. El pasado miércoles, Txelui Moreno, uno de los portavoces de la «Izquierda Abertzale», anunció que, aunque no se inscriba Sortu, van a estar en las elecciones. Si logran culminar este plan, no le falta razón , según las citadas fuentes.

Los acuerdos con Eusko Alkartasuna estaban en los documentos que ETA hizo llegar, a través de EKIN (su comisariado político), a Batasuna. «Hay que realizar una alianza política con Eusko Alkartasuna, el cual debe conocer un gran nivel de su desarrollo», decía el texto, en el que se explicaban los objetivos estratégicos de este plan:

– «Establecer en el debate político una imagen fuerte del nacionalismo-independentista en las correlaciones de fuerza».
– «Electoralmente, ser demostrativo de eso en las elecciones».
 – «Fijar un aliado táctico-estratégico en torno al Proceso Democrático».
– «Aparecer como extremo para hacer frente a la ilegalización y a la ofensiva fascista española».
– «Lograr dentro del independentismo el renacimiento del nacionalismo: fulminar a Aralar y causar desgaste político electoral a PNV».
– «Ofrecer una imagen de la acción unitaria general de los independentistas».
«Compañero de viaje»
En el mismo documento, ETA llamaba a Eusko Alkartasuna «compañero de viaje» en la estrategia separatista para alcanzar «un Estado Vasco».

La tercera opción, la «C», en el caso de que fracasaran las dos anteriores, sería que los proetarras votaran, en el País Vasco y Navarra, las candidaturas de Eusko Alkartasuna. Tras las elecciones, elementos de Batasuna ocuparían puestos «técnicos» en las instituciones en las que este partido, por los resultados obtenidos, pudiera gobernar o controlar determinadas áreas. No estarían en los escaños pero gobernarían en la sombra, con lo eso supone.


El PSE pacta con los nacionalistas crear ayudas para las víctimas policiales
PP y UPyD se desmarcaron ayer de la iniciativa pactada por el resto de grupos, incluido el PSE, para reclamar al Gobierno Vasco que habilite medidas de reconocimiento hacia las víctimas de motivación política o víctimas policiales. El portavoz del PP en el País Vasco, Leopoldo Barreda, rechazó constituir este órgano porque daría razones para «equiparar» a las víctimas del terrorismo con las víctimas policiales. Los populares no se oponen a reconocer y reparar a personas que sufrieron abusos policiales, pero dentro de unos márgenes de «justicia». Barreda anunció que su grupo enmendará la propuesta para «encontrar un terreno para el acuerdo». El PSE rechazó dicho argumento y defendió que «se trata de reparar sufrimientos reales fruto de un abuso de autoridad de funcionarios del Estado» y consideró que la propuesta registrada junto a los nacionalistas «refuerza la legitimidad del Estado de Derecho y acerca a una convivencia en paz y en libertad», informa Iker Moneo.