La destrucción de Apple… hecha arte

Una exposición desmitifica la tecnología como objeto de culto a través de la «tortura» a los principales productos de la compañía Apple.

La destrucción de Apple… hecha arte
La destrucción de Apple… hecha arte

Los regalos que recibimos, especialmente en épocas navideñas, no siempre son de nuestro agrado. Cosas inservibles, objetos decorativos imposibles de combinar, kilos de los dulces que menos te gustan o ropa que acabará relegada en lo más profundo del armario, se esconden muy a menudo, entre los paquetes bajo el árbol de Navidad.

Pero aún en el peor de los casos, y no siendo incluso muy fan de los productos de Apple, es difícil comprender el castigo al que Michael Tompert decidió someter a los productos de la manzana, desde el iPad a un Macintosh.

Martillos, fuego, armas y herramientas han dejado para el arrastre a los superventas de la compañía. Tras la catarsis, Tompert contó con la ayuda de un amigo fotógrafo, Paul Fairchild, para tomar estas fotografías.

Las imágenes protagonizaron una exhibición en San Francisco y se encuentran actualmente expuestas en la galería «Espacio en blanco», en Palo Alto, curiosamente a poca distancia de la sede de Apple en Cupertino.

Contra la obsesión por Apple

Tompert se declaró, a pesar de la tortura a la que sometió a los principales «gadgets» de la compañía de Steve Jobs, un «amante de Apple», cuya tecnología no falta en su oficina.

Su «arrebato», explicó, fue tan sólo para recordar que, a pesar de todo el culto alrededor de Apple, sus productos son sólo bienes de consumo de metal, vidrio y plástico.