EE UU bendice la mayor reforma financiera desde la Gran Depresión

El acuerdo representa una victoria para el presidente Barack Obama, que irá a la cumbre del G20 en Toronto (Canadá) con la prueba de que Estados Unidos hace algo concreto para evitar las crisis financieras con impacto global.

El Congreso de EE UU pacta la mayor reforma financiera desde la Gran Depresión
El Congreso de EE UU pacta la mayor reforma financiera desde la Gran Depresión

Los legisladores demócratas tenían que pactar como fuese la reforma de Wall Street antes de que el presidente Obama pusiese rumbo ayer a Toronto (Canadá) para el G-8 y el G-20. Aprobada en diciembre y mayo en las dos cámaras del Congreso, las diferencias de ambos proyectos hacían imposible sacarla adelante y convertirla en ley sin la negociación maratoniana de 21 horas de la madrugada del jueves al viernes. Los legisladores demócratas y los funcionarios de la Casa Blanca clamaron victoria por la mañana. Tras el anuncio del acuerdo, Barack Obama quiso destacar ayer desde la Casa Blanca que «ya hemos visto todo lo que ocurre cuando hay una supervisión inadecuada y transparencia insuficiente en Wall Street. Las reformas que están en marcha en el Congreso harán que podamos prevenir otra crisis financiera como de la que todavía nos recuperamos», aseguró antes de subirse al avión Air Force One para desplazarse a Canadá.

Oposición republicanaLos políticos de ambas cámaras tienen que votar de nuevo la próxima semana y el resultado será ajustado, ya que se espera que la mayoría de los republicanos se opongan. Si se aprueba, Obama deberá rubricar el proyecto, cuya firma está prevista para el 4 de julio, fiesta nacional de la independencia de EE UU. Pero el acuerdo ya está sellado con las líneas generales de cómo los mercados y el gobierno deberán comportarse. «Es un acuerdo que afecta a cada aspecto de nuestras vidas», dijo el senador de Connecticut, Christopher Dood, arquitecto del acuerdo. El proyecto se escribe con normas más estrictas de lo esperado para los bancos. La reforma incluye la «regla Volcker», en honor del presidente de la Fed, Paul Volcker, que prohíbe a los bancos hacer operaciones arriesgadas con sus propios fondos. Crea nuevos mecanismos como alarma para prevenir sobresaltos financieros como el que ocurrió con la caída de Lehman Brothers.Para lograr el apoyo del senador republicano Scott Brown de Massachussetts, que ocupa el sillón que los Kennedy tuvieron en la cámara alta durante décadas, se permitirá a las entidades inversiones limitadas. Entre otros puntos con los que se escribe la reforma, las entidades bancarias y sus filiales deberán dar parte a los superisores de sus actividades en el mercado de derivados. Establece medidas de protección para los consumidores y regula una serie de transacciones que van desde la compra con tarjeta de crédito a las enrevesadas operaciones de Wall Street. Es la gran reforma de Obama tras la peor crisis desde la Gran Depresión, pero eso no evitó que los senadores negociasen hasta el último minuto incluso en los pasillos del Capitolio.La reforma fue bien recibida por el sector financiero, que registró subidas en Bolsa. Citigroup repuntó un 4,23%, JP Morgan ganó un 3,71% y Goldman Sachs se revalorizó un 3,47%.

La nueva iniciativa en cuatro pasos- Agencia de Protección al Consumidor. Pretende frenar los abusos de las compañías en hipotecas.- La Reserva Federal tendrá una labor de supervisión y revelará detalles de los préstamos bancarios.- Regla Volcker. Restricción a los bancos para comerciar de forma ventajosa con depósitos asegurados por el Tesoro. - Normas para los grandes bancos. Aumenta la cantidad de capital que viene de los accionistas.

Menos crecimiento del esperadoLa economía de EE UU creció a una tasa anualizada del 2,7% en el primer trimestre del año, tres décimas menos que lo calculado inicialmente por el Gobierno. La corrección de cifras del PIB entre enero y marzo se debió, principalmente, a la debilidad del gasto de los consumidores y al crecimiento del déficit comercial. En el cuarto trimestre de 2009 la tasa anualizada de crecimiento del PIB había sido del 5,6%. El Gobierno americano ajustó un poco una de sus medidas principales de la inflación: el índice subyacente de precios de consumo, que entre enero y marzo subió un 0,7%, una décima más que lo calculado inicialmente. También hubo una corrección, más sustancial, en las ganancias de las corporaciones que en el primer trimestre aumentaron un 8,8% sobre las del trimestre anterior. En el cálculo preliminar el Gobierno había anotado un alza del 5,5%.