La belleza tiene un precio justo

El CX7, el todocamino de Mazda en el segmento de dimensiones medias, cautiva por la belleza de su línea, la calidad de su terminación interior y su comportamiento en carretera

Puesto de conducción, con todos los mandos al alcance de la mano
Puesto de conducción, con todos los mandos al alcance de la mano

Madrid-Dentro de la oferta de los vehículos todocamino, pocos despiertan tanto interés entre el público como el Mazda CX-7, aunque la realidad de sus ventas sea aún minoritaria. Pero tiene un gran potencial para convertirse en uno de los SUV más solicitados cuando el público tenga un mayor conocimiento del producto. Porque la realidad es que casi ninguno de sus competidores en el mercado dan más por menos. 30.000 euros de salida en la versión base es un precio más que razonable en relación con lo que ofrece que en resumen, es un cinco plazas de tracción a las cuatro ruedas, equipado con un motor 4 cilindros diésel de 2,2 litros que da una potencia de 173 caballos, dentro de una carrocería de línea atractiva y una terminación interior que, aunque en materiales plásticos, es impecable en su diseño y ajustes.

Es cierto que otros modelos de estas mismas dimensiones ofrecen la posibilidad de cinco plazas y un maletero más amplio. Pero el CX-7 se adapta a las posibilidades de la mayoría de los usuarios y aporta la ventaja de un comportamiento en carretera tan brillante como el de una berlina de lujo.

Quienes deseen más potencia siempre podrán optar por la versión gasolina, que llega hasta los 260cv y que es la cumbre de la gama. pero la factura se elevará en unos diez mil euros más. En nuesra opinión, este diésel es más que suficiente para la gran mayoría de los usuarios que se encontrarán con un vehículo cómodo en su utilización, con caja de cambios de seis marchas y prestaciones que llegan a los 200 por hora de punta, combinado con un consumo por debajo de los ocho litros en conducción económica.

La tracción total es otra de las ventajas de este modelo, frente a otros SUV que sólo ofrecen tracción delantera. Las cuatro ruedas motrices nos pueden sacar de más de un apuro en barrizales en el campo o con la nieve en las estaciones de invierno, sobre todo dado que muchos de estos coches van equipados con neumáticos de carretera para mayor seguridad en el tráfico diario. Es, pues, una gran alternativa como coche para familias activas o para cazadores o esquiadores que lo utilicen en recorridos mixtos.