Quico Catalán: «Sabemos que vamos a sufrir»

El Levante, que salió de la Ley Concursal hace un año, es colíder junto al Barça. «El fútbol ha vivido por encima de sus posibilidades», asegura 

Quico Catalán: «Debemos aprender de nuestro pasado, de lo bueno y de lo malo, para afrontar el futuro con valentía y humildad.»
Quico Catalán: «Debemos aprender de nuestro pasado, de lo bueno y de lo malo, para afrontar el futuro con valentía y humildad.»

Madrid- El Levante es colíder, con 14 puntos, los mismos que el Barça. No son tan iguales sus presupuestos: 461 por 21,5. Quico Catalán, su presidente, analiza con calma el pasado y el futuro de un club centenario que hace apenas un año salió del Concurso de Acreedores y de una situación que casi lo hace desaparecer. El domingo juegan contra el Málaga, colíder contra cuarto.

–¿Han asumido ya la situación que están viviendo?
–Lo estamos llevando con tranquilidad y humildad porque somos conscientes de que es una situación puntual. Esperemos que dure mucho porque nos puede ayudar a afrontar con optimismo el verdadero objetivo: la permanencia. La realidad es que tenemos catorce puntos. Hace poco un entrenador dijo que ahora es el momento de sacar puntos y que a partir de la segunda vuelta es cuando hay que mirar a la clasificación.

–El recibimiento de la afición tras ganar al Betis fue espectacular. ¿No se acostumbrarán?
–Es lógica la ilusión porque el Levante nunca se había visto en una situación así, pero en fútbol hoy estás arriba y en tres días, abajo, y lo saben nuestros jugadores. Tenemos una plantilla madura y el club ha madurado: tanto los empleados como la dirección y la afición. Saben que vamos a sufrir. Hay que disfrutar y estar juntos para cuando lleguen los momentos malos. El año pasado fuimos maduros cuando teníamos 15 puntos en 20 partidos y nos salvamos.

–¿Qué club se encontró cuando llegó hace casi tres años?
–Un club con muchos problemas e incertidumbres, pero gracias a los tres administradores concursales estoy en el Levante y hemos ido cubriendo etapas.

–No hay que olvidar eso...
–El eslogan del club en septiembre de 2009 era: «Honrar el pasado para proyectar el futuro». Debemos aprender de nuestro pasado, de lo bueno y de lo malo, para afrontar el futuro con valentía y humildad. Tenemos por delante un futuro muy bonito.

–¿Cuál es el secreto para salir de la mala situación?
–Trabajo y saber quién eres, de dónde vienes y a dónde quieres ir. Ser coherente en las decisiones y frío en los momentos difíciles. Pensar en que no puedes gastar más de lo que generas. En realidad no hemos inventado nada. Hemos cerrado el ejercicio 2010/11 con dos millones de superávit.

–La Ley Concursal limita el gasto en fichajes...
–Hemos gastado un millón en Caicedo, pero porque luego lo íbamos a vender por 7,5 (al Lokomotiv), 210.000 euros en Keylor Navas y 600.000 en Pedro López.

–¿Qué le ha pasado al fútbol?
–Estamos en un momento delicado y nos tenemos que autorregular mejor, ajustar presupuestos a lo que generamos. El fútbol español debe tener esto presente porque, si no, viviremos problemas aún mayores. El fútbol ha vivido por encima de sus posibilidades, pero gestionar un club es complicado porque es la gestión de un sentimiento a través de una empresa.

–El Levante parecía un equipo de entrenador con Luis García...
–Sus tres años aquí fueron magníficos, pero pensó que se acabó un ciclo y nos pusimos a buscar un sustituto. Estamos muy contentos con Juan Ignacio Martínez y con cómo los jugadores están asumiendo su forma de trabajar.

–Casi tienen que reinventarse cada año...
–No es fácil, tampoco una excusa. Sabía dónde me metía. Tenemos que entender que el jugador o el técnico que destaca quiere buscar mejores clubes, pero eso no debe alterar nuestra hoja de ruta.

–¿Se es injusto con Ballesteros?
–Es uno de los artífices de lo que está pasando. Es un orgullo que en una época tan difícil haya regresado al club que lo vio nacer como futbolista. Es una garantía de lealtad y pese a lo que se ha dicho, la gente ha podido conocer al verdadero Ballesteros. Todo entrenador querría a uno en su equipo.

–Tiene 36 años. ¿Se considera un ejemplo?
–Intento aprender de los están a mi alrededor. Ejemplo para mí es mi padre y otros presidentes con los que comparto experiencias. Yo soy un bebé dentro del fútbol.

 

«Un bebé del fútbol»
«Mi objetivo inmediato es que el club tenga vida», decía Quico Catalán nada más ser elegido por unanimidad presidente del Levante. Y vaya si se la ha dado. Su gestión económica ha sido modélica para llevar a una entidad en ruinas a ser un ejemplo tanto a la hora de ajustar el presupuesto como en el terreno de juego. Se considera un bebé en esto del fútbol, porque a sus 35 años la mayoría de sus colegas ni soñaban con ser presidentes. Él ya lo es y dignifica la profesión con la imagen de solvencia y seriedad que se ha ganado.