Kate estrella en Los Ángeles

David Beckham acudió a la recepción de Catalina y Guillermo

Beckham da la bienvenida a los duques de Cambridge a California
Beckham da la bienvenida a los duques de Cambridge a California

Entre caballeros anda el juego. Y si encima tienen flema inglesa, la cortesía alcanza niveles astrononómicos. David Beckham quiso ser el anfitrión en Los Ángeles de los duques de Cambridge, pero con su asistencia a la recepción, el mediático futbolista cubrió a la pareja con el polvo del estrellato. Sin embargo, Beckham no es la única celebridad con la que el príncipe Guillermo y Catalina se están codeando en su intenso fin de semana en EE UU. Ayer, durante su segunda jornada en la ciudad, los duques se desplazaron a Santa Bárbara, a 150 kilómetros de Los Ángeles. Y lo hicieron al más puro estilo de Hollywood: aterrizaron con su helicóptero en el preastigioso Raquet Club. Allí se celebraba un partido de polo con fines benéficos en el que participó como jugador el príncipe Guillermo, con una camiseta azul diseñada por la firma británica «Wills University Outfitters». Su esposa fue la encargada de entregar el premio al equipo vencedor, un trofeo elaborado por la compañía de joyas Tiffany & Co. Para la ocasión vistió un traje gris con estampado primaveral de la diseñadora británica Jenny Packham.

El Racquet Club es un referencia internacional para la práctica de este deporte, y como acto central de su centenario, organizó el partido denominado «The Foundation Polo Challenge». La recaudación irá destinada a la organización benéfica The American Friends of the Foundation of Prince William and Prince Harry. Las entradas más caras costaron 4.000 dólares (más de 2.800 euros) e incluían acceso a la alfombra roja (previa al encuentro), un asiento en la mesa del almuerzo privado que sirvió la chef Giada De Larentiis y la posibilidad de conocer en persona a la pareja real. Los pases más económicos con sitio en la grada general se fijaron en 400 dólares (280 euros). Entre los famosos que asistieron al club de polo destacaron los actores, Billy Zane, Molly Sims, Rosario Dawson, Rob Lowe, Zoe Saldaña y Jennifer Love Hewitt


Cena de etiqueta
Cuando finalizó el encuentro, los duques de Cambridge regresaron a Los Ángeles para acudir a una cena de etiqueta con todo el «glamour» de Hollywood en el Teatro Belasco del centro de la ciudad. Jennifer López, Marc Anthony, Zac Efron, Jack Black, Nicole Kidman, Tom Hanks y Barbra Streisand, entre otros, acudieron a la cita organizada por la Academia Británica del Cine y la Televisión. Después, la pareja tenía previsto para hoy reunirse con representantes de la organización benéfica África Trist Trust y acudirán al Inner-City Arts, un centro educativo argelino para niños desfavorecidos. Antes de regresar a Londres, los duques de Cambridge también visitarán una feria laboral para militares retirados.

Con este plan ponen el broche de oro a una intensa aunque corta gira en la que se han impregnado del espíritu americano. La de ayer fue una jornada soleada que dejaba atrás el ajetreo de la anterior, en la que fueron recibidos en el Hotel Beverly Hilton por un numeroso grupo de representantes de medios digitales. Fue un gesto de apoyo a las empresas británicas que tienen sus negocios en EE UU. Cuando terminó la reunión llegó el momento de cambiarse de ropa, refrescarse y ejercer de anfitriones en la residencia de la cónsul general británica en la ciudad.
 
La presentación de la cena corrió a cargo del embajador británico en Estados Unidos, Sir Nigel Elton Sheinwald. Los Duques de Cambridge dieron la bienvenida personalmente a los más de 200 asistentes que no quisieron perderse la ocasión de encontrarse con la pareja de moda.Entre los invitados estaba el jugador de fútbol David Beckman que llegó solo, porque su esposa Victoria se encuentra en la última etapa del embarazo que supondrá el cuarto hijo para el matrimonio.


Un embajador universal
Siempre con la elegancia que le caracteriza, David Beckam hizo su aparición en la recepción preparada para la llegada de los duques de Cambridge. De hecho el deportista es gran amigo del príncipe Guillermo. Imponente con un exquisito traje, una corbata de topos y demasiado repeinado, según algunas publicaciones americanas la conversación giró en torno a la gira de los recién casados y la paternidad del futbolista. «Me desperté el miércoles con una tonelada de felicitaciones en el buzón de mi teléfono», bromeó Beckam refiriéndose a las fotos del embarazo que su esposa colgó en Facebook.


El detalle
DE UNA AMERICANA

Siempre pendiente de su estilismo, Catalina no defraudó. Para los primeros actos a su llegada a California eligió un vestido de una pieza de la serbia Roksanda Illincic en azul claro. Nada más empezar la recepción, cambió de traje, realizado por una diseñadora americana, Diane von Furstenberg, del mismo estilo pero en tono verde esmeralda. Eso sí, quizá con las prisas, o porque iban bien, repitió zapatos.