Ibermúsica renueva

La Razón
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Alfonso Aijón recibirá la próxima semana la Orden Nacional Rusa por la Amistad, sin duda merecida por el mucho apoyo que ha prestado a orquestas, directores y solistas rusos a lo largo de su fecunda trayectoria como promotor de conciertos. No en vano, él nos presentó a un jovencísimo Kissin o nos deleitó con aquella mítica Filarmónica de Leningrado a las órdenes de Mawrinski, tan querida entonces por la progresía española, por no citar a Temirkanov y tantos otros. El calificativo «amigo» le va como anillo al dedo, porque Aijón es auténtico amigo de unos artistas que le adoran como persona –estamos ante un caballero donde los haya– y le veneran como el más importante ejemplar de una especie en extinción: la de los los organizadores que se juegan su dinero por aquello que aman y lo hacen con honradez. Estoy seguro de que recibirá la distinción un tanto cortado, porque es hombre tímido, como lo demostró al presentar la próxima temporada de Ibermúsica a la Prensa, quizá por vez primera en sus cuarenta y dos ediciones.
La abrirá Zubin Mehta con Israel y Javier Perianes, en lo que supone parte del apoyo habitual en el ciclo a los artistas españoles de contrastada solidez –Juanjo Mena se subirá al podio– o de potencial proyección futura, como el violonchelista Adolfo Gutiérrez. Tampoco olvida nunca la música contemporánea, a pesar de que sabe sobradamente que no es la que más atrae a los gustos tradicionales de sus abonados, y estrenará una partitura de Lera Auerbach. Y, como siempre, estarán presentes las grandes batutas: Chailly, Barenboim, Maazel, Welser-Möst, Tilson Thomas, Dutoit o Järvi. También solistas de la talla del violinista Kavakos, el chelista Mork, los pianistas Grimaud o Perahia, la mezzo Von Otter o la soprano René Fleming, que cantará los «Cuatro últimos lieder» de Strauss. La relación orquestal incluye a las cuatro grandes londinenses y el regreso de Cleveland. La programación dedicará un especial recuerdo, en su centenario, a alguien tan querido en ella y en España como Sergiu Celibidache y también a Debussy en los 150 años del nacimiento. Dos series de doce conciertos que, de nuevo, dejarán poso.