«No deben utilizarse las construcciones como pretexto para romper el diálogo»

Enérgica y rotunda, Miriam Feirberg da pistas de su biografía política a medida que conversa. Fue la primera mujer en dirigir un municipio israelí y la alcaldesa más votada de su país. Ha visitado España estos días para hermanar su ciudad, Netanya, y Cáceres.

–Hoy se vence la moratoria sobre las construcciones de Jerusalén Este. EE UU, la UE, el Cuarteto han presionado a Israel para que extienda la prórroga, pero el primer ministro y líder de su partido Likud, Benjamin Netanyahu, se enfrenta a una crisis de gobierno si acepta. ¿Hay salida?
–La reanudación de las construcciones no debería ser un pretexto para abandonar el diálogo.

–¿Pero habrá una extensión de la moratoria?
–La situación es muy complicada. Es probable que se negocie una nueva demarcación de fronteras. En Cisjordania habrá zonas de influencia judía que quedarán dentro de la línea de Israel. El mundo no nació en 1967 y existen los derechos históricos. Otros territorios se cederán a Palestina, pero en Israel se comparte el temor de que ocurra lo mismo que sucedió en 2005 con «el desenganche de Gaza». El abandono de los colonos sirvió para que en 2006 los palestinos votaran a los radicales de Hamas. Hay que asegurarse de que no se repita la historia.

–Analistas israelíes piden una coalición Likud-Kadima-Laborismo si los aliados de Netanyahu abandonan. ¿Es posible?
–No creo que nuestro Gobierno se rompa. Nuestros socios, Israel Nuestra Casa de Lieberman o el Sha quieren la paz como cualquier otro actor israelí o palestino. No son extremistas como juzgan determinados analistas.

–La violencia ha resurgido esta semana. ¿Pueden también encallar el proceso?
–Fueron actos no intencionados producto de una situación de tensión que no creo que perjudiquen el incipiente proceso.

–¿Qué elemento se debería dar para que las conversaciones no terminen en nada como en el pasado?
–Lo principal es que la comunidad internacional refuerce a los agentes moderados como Al Fatah y excluya a Hamas y a Irán, que le respalda desde el exterior.

–¿Existe un interés común entre Israel y Al Fatah por reducir la injerencia de Irán en Gaza?
–Sí, nos preocupa el efecto desestabilizador de Irán con el suministro de armamento a los terroristas de la órbita de Hamas.