Una posada real con sabor micológico

Sin prisas, sin ruido, sin estrés... Muy cerca del mágico Cañón del río Lobos, en la provincia de Soria, la Posada Real de Carreteros invita al viajero a desconectar en una antigua casa del siglo XVIII, donde reina un ambiente muy familiar 

Una posada real con sabor micológico
Una posada real con sabor micológico

La mañana es fría, con algo de niebla, pero soleada, al más puro estilo del interior de la provincia de Soria. En Casarejos, un pequeño pueblo de apenas 170 habitantes situado a un paso del famoso Cañón del río Lobos, no hay ni rastro de la prisa, del estrés, de la polución ni de ningún otro mal propio de las grandes ciudades del siglo XXI. Aquí se respira calma, sosiego y bienestar, un trío que se repite cuando cruzamos la puerta de la Cabaña Real de Carreteros, un acogedor hotel rural que cuenta con el aval de Ruralka, el club de calidad de alojamientos con encanto.


Detrás de la fachada original de una posada real del siglo XVIII, donde habitaban los carreteros del pueblo, se esconde una coqueta morada totalmente restaurada que guarda el estilo de antaño y que da lugar a un agradable hotel rural donde resulta imposible no sentirse como en casa. Buena culpa de ello la tiene Cosme, un afable y cariñoso anfitrión que nos abre las puertas de su hogar para que disfrutemos de unos días alejados del mundanal ruido. Y lo conseguimos, vaya que si lo conseguimos.


Las antiguas cuadras, la vivienda y el pajar dan forma a 15 habitaciones dobles decoradas de forma sencilla, sin grandes pretensiones, pero con mucho encanto y, lo más importante, muy acogedoras. Todas ellas son muy amplias y cuentan con baño completo –incluso algunas presumen de bañera hidromasaje–, televisión y escritorio.
Aunque es obligado descubrir la zona, como la ermita de San Bartolomé, en el Cañón del río Lobos, o pueblos tan característicos como Calatañazor de Almanzor –a 25 kilómetros–, merece la pena levantarse prontito e ir a coger setas, un manjar que por estas tierras resulta muy popular. De hecho, en los alrededores de Casarejos pueden recogerse hasta 297 tipos de setas comestibles. Y si no tenemos mucha idea de estas artes, Cosme nos hace de fantástico guía.

Cocina tradicional
De vuelta al hotel, la escapada tiene su recompensa en forma de receta, aunque si la pereza nos ha podido, tampoco nos quedaremos sin probar un buen plato de setas. De ello se encarga Juana, la mujer de Cosme, que capitanea con mucho acierto el restaurante del hotel, abierto al público general. La cocina tradicional es la base de una carta que abre el apetito con tan sólo ojearla, pero que sorprende aún más cuando el plato llega a la mesa, pues la presentación es muy elaborada y moderna. Las hayamos recogido nosotros mismos, o no, hay que degustar un buen plato de setas, pues son la especialidad de la casa. Croquetas de hongos; espárragos rellenos de hongos y jamón o setas guisadas con almendras son algunas de las sugerencias que permiten saborear el delicioso sabor de la zona. Probar la carne a la brasa también es un deber, pues Cosme la hace a un palmo del comensal, en la parrilla que se sitúa dentro del comedor. Acompañado por un buen vino (la bodega forma parte de la decoración del restaurante y en ella se muestran hasta cien referencias de caldos procedentes de las mejores denominaciones de origen de España), la velada resulta inolvidable. Un consejo: hay que dejar hueco para los postres, todos ellos caseros. Desde la cuajada hasta la tarta de queso, pasando por el arroz con leche o la típica costrada soriana, cualquier opción es para chuparse los dedos.
Para bajar el atracón, se agradece un paseo por el pueblo y, al regresar al hotel, una distendida charla junto a la chimenena del salón común, con una copa en la mano y un poco de música en directo, si alguien se anima a tocar el piano de la sala.

Datos prácticos 

>> Dirección: calle Las Angustias, 45, Casarejos, 42148, Soria.
>> Instalaciones: 15 habitaciones dobles, dos de ellas con bañera hidromasaje, terraza exterior, restaurante y salón común con televisión y chimenea.
>> Servicios: se admiten mascotas y se preparan pic-nic.
>> Lo mejor: la atención familiar.
>> Reservas: 902 012 637 y reservas@ruralka.com