La subvención a los partidos políticos se reducirá un 25 por ciento en 2011

Los recortes de los presupuestos llegan a todos, incluso a los partidos con presencia en Les Corts.

El secretario de los socialistas, Jorge Alarte, tendrá que hacer esfuerzos por cuadrar unas cuentas de las que depende, incluso, su sueldo
El secretario de los socialistas, Jorge Alarte, tendrá que hacer esfuerzos por cuadrar unas cuentas de las que depende, incluso, su sueldo

VALENCIA- La Conselleria de Economía de la Generalitat Valenciana, a través de las partidas destinadas a la Conselleria de Gobernación, destina todos los años una partida importante para financiar a los partidos políticos en virtud de los votos que hayan obtenido y de su traducción a escaños. Quien más saca, más cobra.
Los recortes y la austeridad que marcan el gasto en las cuentas de 2011 y que esta semana se presentarán a los grupos parlamentarios, también se reflejan en esta partida destinada a asegurar el funcionamiento de la maquinaria administrativa de los partidos.
Si el recorte, que se situará en el 25 por ciento, vendrá mal a todos los partidos del arco parlamentario, más aún al PSPV.
El porqué es muy simple. El partido ganador, en este caso, el PP, no solo obtiene una subvención mayor por su mayor número de escaños, sino que además obtiene el gobierno de la Generalitat y, por lo tanto, tiene un sinfín de puestos de libre designación donde colocar a la gente que también hará las «tareas» de partido.
Los puestos de libre designación en el caso de la oposición, se reducen exponencialmente. De hecho, recientemente, el PSPV tuvo que prescindir de un asesor de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias para descargar la nómina de asesores de la sede de Blanquearías y dar nómina oficial al jefe de la campaña de Alarte en primarias, Carlos Bielsa.
No es la primera vez que Blanquerías trata de recolocar alguno de sus peones en las escasas plazas de asesores con sueldo público que posee, por ejemplo, en el Ayuntamiento de Valencia.
En el ejercicio de 2010, la subvención al PSPV superaba ligeramente el millón de euros, mientras que la subvención a los «populares» llegaba al millón y medio.
Ahora, con el tijeretazo del 25 por ciento que la Conselleria de Economía pretende ejecutar sobre la partida global, el PSPV no llegará ni de lejos al millón de euros, sino que se quedará rondando los 800.000, lo que pondrá en serios aprietos económicos al aparato de Blanquerías.
Además, los socialistas no solo han de tirar de nóminas para tener personal al servicio del partido, sino que también deben mantener de sus asignaciones la enorme sede que el PSPV inauguró en la calle Blanquerías hace años.
Jorge Alarte tendrá que hacer encaje de bolillos este año para cuadrar las cuentas, un año que, por añadidura es electoral, con lo que la maquinaria debe estar perfectamente engrasada para afrontar el aumento de gasto.
No se descarta que la Dirección del partido opte por elevar la contribución que exige a sus cargos públicos.