Quién me compra un 15000 por Enrique Miguel Rodríguez

La Razón
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La que cantaba el bello número de Doña Manolita era una lotera madrileña que terminó muy mal, según las coplas. Hoy posiblemente la versión actualizada sería quién me compra esta exclusiva. Lo primero que habría que dejar claro, si ello es posible, es qué fue primero: el huevo o la gallina. Eterno debate. Qué fue primero, el personaje que dijo al periodista de turno: «Mira, para darte esta noticia en exclusiva –o para hacer el reportaje de 10 páginas– enseñando mi nueva casa, a partir de ahora en vez del ramo de flores, o como máximo el reloj de oro, vamos a acordar un precio, porque tú te llevas un buen dinero, tú empresa otro tanto y lo justo es que ganemos todos. Ya sé que me vas a decir que a mi carrera le viene muy bien el prestigio y la publicidad que me brindáis, pero los medios si os quedáis sin estrellas que os vendan el papel, también terminaréis con graves problemas». O quizá fue al contrario: llegó el periodista amigo y le dijo al personaje: «Es una tontería que te cases con una multitud en la calle, todos los medios armados de cámaras asediando cuando te ofrecemos realizar una ceremonia privada, en una bellísima finca, donde estarán los invitados y dos fotógrafos –ambos primeras figuras– que te harán un regio reportaje que saldrá ocupando la portada y 50 páginas. Respecto al enfado del resto de los medios, les mandamos un par de fotos a través de agencias. Desengáñate, éste es el futuro. A partir de ahora, como pasa en América, los grandes tenéis un nuevo y poderoso activo: la explotación de vuestra propia imagen. Si aceptas la generosa oferta que te traigo, pagarías la costosísima boda, el fastuoso viaje de novios y todavía te quedaría dinero para comprarte un lujoso capricho». ¿Cuál de las dos versiones creen que fue el huevo o la gallina? No les digo que manden sus votos porque no dispongo ni de cruceros, ni tan siquiera de jamones para sortear entre los votantes.