Mas busca el apoyo empresarial después de la jornada de protestas

Mientras en la calle caen chuzos de punta, el president de la Generalitat, Artur Mas, recurrió ayer al empresariado catalán para buscar una mano amiga en la espalda. Y lo hizo con un encuentro organizado por Esade que sirvió para que el president intercambiara impresiones sobre la situación económica y el futuro de Cataluña con 180 empresarios. Mas recupera así su idea de crear una administración «business friendly».

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En cualquier caso, Mas pidió a los empresarios su apoyo para reactivar la economía y defender el pacto fiscal. La Generalitat se compromete, por su parte, a facilitar los trámites burocráticos y quiere que las empresas exporten más y reduzcan la dependencia de la economía española.

Acompañado del conseller de Economía, Andreu Mas–Colell, y del de Empresa y Ocupación, Francesc Xavier Mena, el president incidió en pedir a los empresarios que hagan un esfuerzo, especialmente en internacionalización. A su juicio, el gran objetivo es que en «ocho o diez años la empresa catalana cambie su mercado y pase a exportar entre el 70 y el 80 por ciento de su producto fuera de España.

El presidente de la Generalitat explicó también que ha trasladado a los empresarios la necesidad de «hacer piña con el gobierno, el Parlamento, los partidos políticos y la sociedad civil» para conseguir un pacto fiscal que mejore los recursos de Cataluña. Y reveló: «He pedido a los empresarios que tomen el relevo de unas administraciones públicas financieramente agotadas». Es necesario que «los sectores privados más dinámicos cojan el relevo para la reactivación» económica, porque «sólo la empresa como suma de empresarios y empleados y tejido productivo nos pueden ayudar a salir del callejón del paro».

Las protestas
A propósito de las protestas contra los recortes en el sector público, el president aseguró que el gobierno está dispuesto a escuchar y rectificar errores, pero insiste que los recortes se tienen que hacer. «Si no hacemos los deberes lo pagaremos más caro más adelante», sentenció. Mas insistió en que la alarma que se ha generado por los recortes en la sanidad «es irreal y no tiene base», y reiteró que el ajuste de la actividad de la salud pública, por ejemplo, estará entre el 5 y el 10 por ciento. «Nada de lo que es fundamental está en cuestión», remarcó.

Tres de los empresarios presentes en el encuentro también dieron su versión sobre el mismo. En tono conciliador, el presidente de Abertis, Salvador Alemany, señaló que «el ambiente ha sido de mucha comprensión ante la situación y de solidaridad mutua».

El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, apoyó los recortes que está llevando a cabo la Generalitat, puesto que «esta necesidad de reducir el gasto es urgente e inaplazable» y añadió que en tres años se va hacer este esfuerzo y, además, el presidente de la Generalitat se ha comprometido a «una mayor eficacia de la administración». Para el vicepresidente ejecutivo de Relaciones Gubernamentales e Institucionales de Seat, Ramón Paredes, «la reunión ha sido muy positiva» y añadió que «más que criticar, tenemos que hacer los deberes entre todos».

Durante el encuentro, en los turnos de réplica, apenas tomó la palabra una decena de empresarios, cuya participación fue, a grandes rasgos, en la misma línea de lo que explicaron los tres representantes que después comparecieron. El president también comentó que en la reunión mantenida el pasado día 13 con el vicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, le dejó muy claro el límite del 10 por ciento en el recorte del gasto que va a aplicar la Generalitat.

Además de los mencionados, en el encuentro participaron, entre otros, el presidente de Fomento del Trabajo, Joaquim Gay de Montellà; la vicepresidenta de Cobega, Sol Daurella; el director de Telefónica en Cataluña, Kim Faura; Jaume Giró, en representación de La Caixa; el presidente de Puig, Marc Puig; el consejero delegado de Roca, Ramón Asensio; el presidente de Nutrexpa, Ignacio Ferrero, y el presidente de Gas Natural, Salvador Gabarró.

La crisis destruye 2.078 empresas
El tejido empresarial de Cataluña ha disminuido en 2.078 compañías en el primer trimestre de 2011, a consecuencia de la crisis económica. Estos datos aparecen recogidos en el estudio Radar Empresarial de la gestora Axesor, que revela que todas las provincias catalanas han perdido empresas, lideradas por Barcelona, con 1.464 sociedades menos, y seguidas por Tarragona (-228), Girona (-324) y Lleida (-63). En el pasado mes de marzo, el número de empresas activas de Cataluña era de 276.646, de las que 5.092 son de nueva creación, teniendo en cuenta para esta última cifra tanto las nuevas altas como las reactivaciones de compañías que habían dejado de actuar.