Conducción y aventura en un desafío muy singular

Land Rover Challenge reúne a famosos y periodistas

Algunas zonas son difíciles hasta para un todoterreno
Algunas zonas son difíciles hasta para un todoterreno

Madrid-Vuelve la Land Rover Discovery Challenge, la aventura que durante tres días reúne a famosos y periodistas en un recorrido tan original como difícil y que deberán superar a los mandos de estos vehículos todoterreno británicos. En su segunda edición, las expectativas de éxito son mayores que las que logró la organización de este acontecimiento hace doce meses. Una docena de vehículos formarán la caravana cuyo destino no se conocerá hasta el mismo momento de la salida, el próximo miércoles día 19.

La lista de famosos que este año se pondrán a los mandos de los Land Rover Discovery es importante: Carmen Lomana, Ana Obregón, Tamara Falcó, Sebastián Palomo Danko, el «chef» Paco Roncero, el ciclista Óscar Pereira, las modelos Raquel Rodriguez y Mª José Suarez, Claudia Ortiz, la hija de Bertín Osborne, los presentadores Beatriz Pino y Carlos Lozano, el actor Iván Sanchez... que ayudados por periodistas especializados en información del motor, intentarán vencer en esta prueba. Cada equipo va representando a una fundación medioambiental y el premio será una unidad del Land Rover Defender de última generación, valorado en 30.000 euros, que se entregará para ayudar a la conservación de los animales.

Entre las fundaciones representadas destacan la del Oso Pardo, que ganó el año pasado, la del Quebrantahuesos, la estación Biológica de Doñana, los proyectos de Adena para conservación del Lince Ibérico y los Rapaces de Montejo de la Vega, la Casa del Burro... Todos son proyectos que trabajan por el mantenimiento de especies en peligro de desaparición y que un vehículo de estas características supone una gran ayuda para poder llegar hasta los parajes donde habitan, que con frecuencia presentan grandes dificultades de orografía. La última evolución del Land Rover Discovery cuenta con un motor diésel de tres litros que desarrolla 255 caballos, a pesar de haber disminuido las emisiones de gases a la atmósfera. Cuenta con una transmisión automática de ocho velocidades que le permite superar todas las dificultades del terreno, además de suspensiones y transmisiones eficaces para recorrer terrenos resbaladizos como hielo y barro. Y a ello añade una terminación equivalente a la de un turismo de lujo, con un sistema de navegación con pantalla de color y un equipo de sonido de 17 altavoces y 825 watios. Es decir, tan eficaz y cómodo en asfalto como fuera de carretera.