Marruecos expulsa del Sahara a una española por «amenaza al orden público»

En la orden de expulsión se explica que supone "una grave amenaza para el orden público", pudiéndose referir a la relación de Sara Domene con los evangélicos con los que trabaja.

Las autoridades marroquíes han expulsado a una española de El Aaiún, capital administrativa del Sahara Occidental, por considerarla una amenaza contra el orden público, informaron hoy a EFE fuentes oficiales españolas. Sara Domene, que abandonó hoy el país, recibió la orden de expulsión el pasado viernes y decidió no recurrirla porque su trabajo en la zona acababa ya a finales de mes. En el texto, según las fuentes, se indicaba que Domene constituía "una grave amenaza para el orden público", así como que su expulsión era "una necesidad imperiosa"para salvaguardarlo. La mujer, natural de Barcelona, trabajaba desde hace tres años como profesora de castellano en una ONG hispano-latinoamericana, y según un boletín de la Federación de Iglesias Evangélicas Independientes de España, es miembro de la iglesia federada en Sant Boi de Llobregat. Su relación con los evangélicos podría estar detrás de la causa de su expulsión mediante una acusación encubierta de proselitismo, delito recogido en el código penal marroquí. Marruecos permite el desarrollo de cultos diferentes a la religión oficial, el Islam, pero no el proselitismo, y la celeridad con la que se procede a la expulsiones se debe a que la ley marroquí no prevé que haya juicios en los casos relacionados con esa práctica. Domene es la segunda española expulsada por Marruecos en lo que va de año después de Francisco Patón, un empresario que según las fuentes, recurrió la orden emitida por las autoridades marroquíes, pero vio su recurso desestimado. El Ejecutivo alauí ha reconocido oficialmente 17 expulsiones, si bien fuentes de la comunidad cristiana elevan la cantidad de personas que se han visto obligadas a salir del país a más de un centenar.