La crisis política en el país suspende el GP de Bahréin

La prueba inaugural de la temporada de F-1, el Gran Premio de Bahréin, que se iba a disputar el 13 de marzo, fue suspendida ayer debido a las revueltas que invaden el país del Golfo.

En la imagen, el británico Bernie Ecclestone (d), hablando con el príncipe heredero de Bahréin, el jeque Salman Bin Hamad Al Jalifa, en el circuito internacional de Bahrein, en Sakhir.
En la imagen, el británico Bernie Ecclestone (d), hablando con el príncipe heredero de Bahréin, el jeque Salman Bin Hamad Al Jalifa, en el circuito internacional de Bahrein, en Sakhir.

«El reino de Bahréin no acogerá la carrera para que el país pueda centrarse en el proceso de diálogo nacional, ya que su prioridad es superar la tragedia y curar las divisiones», indicaron los organizadores de la competición. La prueba podría posponerse hasta el próximo 6 de noviembre.
«Hay algo que tenemos muy claro. No vamos a enviar a los pilotos ni a los equipos a una situación peligrosa para ellos», afirmó ayer Carlos Gracia, vicepresidente de la FIA.
El piloto Mark Webber lamentó la suspensión, pero cree que se ha tomado la decisión correcta.