Diseños lúdicos entre las propuestas coloristas de Cibeles

Los diseñadores encargados de abrir la primera jornada de Cibeles Madrid Fashion Week han vuelto la mirada a la naturaleza, con tejidos naturales y ecológicos para los que han encontrado inspiración en las culturas greco-latina y egipcia y en los colores del Mediterráneo.

Roberto Verino ha sido el encargado de inaugurar la pasarela y lo ha hecho con una colección de colores tierra, en una llamada al cuidado de la naturaleza y el crecimiento sostenible. Este estilo, definido por el diseñador gallego como "eco-chic", lo reflejan sus tejidos -lino, seda o algodón- subrayados por estampados vegetales, aunque no renuncia a la artesanía del punto hecho a mano y los bordados.

Su colección Primavera Verano, estrenada en la pasarela por Jon Kortajarena, combina básicos imprescindibles como cómodos trenchs y trajes en lino y seda con otras prendas más sensuales y atrevidas, como el mono-pantalón.

En el paraíso tropical al que traslada Verino su ropa triunfan las líneas suaves, tanto para hombre como para mujer, cazadoras de napa lavada, bañadores con un toque metálico, cómodos shorts y vestidos de corte romántico.

A lo largo de cinco jornadas, la 54 edición de Cibeles Madrid Fashion Week presentará las colecciones de la próxima primavera-verano de 44 destacados creadores y otros 40 talentos emergentes en el mundo de la moda que exhiben sus propuestas en el Showroom de Ego, el espacio con venta directa al público.

En esta edición, en la que no se ha quedado fuera ninguna modelo por presentar todas un Índice de Masa Corporal superior al permitido por la OMS, la pasarela incluye, con motivo del año dual España-Rusia, un singular desfile, en el que veinte creadores de moda rusos darán a conocer sus propuestas el próximo lunes.

El emotivo desfile de Jesús del Pozo, fallecido el pasado mes de agosto a los 64 años, ha salido en segundo lugar a la pasarela, en una jornada marcada totalmente por este desfile, en el que han estado presentes las "señas de identidad"del estilista madrileño, y al que han acudido muchos rostros conocidos, como la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, numerosos diseñadores y representantes del mundo de la cultura y de la política.

El madrileño se centró en sus últimas creaciones en recuperar la simplicidad de los setenta, con mujeres que realzan su lado más femenino con pañuelos, fajines y lazadas, líneas depuradas y siluetas relajadas en vestidos largos y caftanes que caen libres.

Andrés Sardá se ha inspirado para el verano del 2012 en las culturas grecolatina y del antiguo Egipto, de las que ha tomado sus vibrantes colores, con el azul en todas sus variantes, y sus estampados.

"Mediterráneo"es un cruce de culturas representada por los estampados étnicos, oro y plata, sedas y gasas ligeras que reflejan la luz del mar y que dan a la figura femenina aires de diosa romana, con vestidos vaporosos decorados por sinuosos drapeados y el brillo de los metales sagrados.

Para representar la cultura egipcia la firma catalana acude a una paleta cálida dominada por el rojo, el verde áspid y el dorado, que tiñen prendas de líneas asimétricas, como vestidos, monos y capas, un universo de piezas únicas que reflejan los diferentes tonos del agua por medio de las piedras preciosas: turquesa y plata para la inspiración grecolatina y lapislázuli y oro para la egipcia.

La línea de baño de Sardá se llena de rayas marineras, mini-biquinis y trikinis con acabados de joyería, pailletes y forros aplicados estratégicamente a las piezas de baño, en los que se incluyen estampados florales inspirados en la naturaleza.

La mañana de la primera jornada de Cibeles acaba con Duyos, que propone prendas ligeras que definen siluetas singulares en un cóctel de colores frescos que abarcan toda la paleta cromática.

Vestidos y faldas confeccionados en crèpe de seda y lana, satén pesado, muselinas etéreas y lanas frías y secas se ciñen al cuerpo femenino en una gama que va del hueso al gris marengo.

El lino ha sido una vez más la apuesta de Adolfo Domínguez y de su hija tanto para él como ella. Looks desenfadados, tonos suaves combinados con toques de color de la mano de estampados de libélulas y capullos de flor haciendo un guiño a la obra pictórica de Tiziana. Una colección desenfadada que ha hecho las delicias del público.

La silueta de la mujer de los 50 ha sido la inspiración para crear la línea femenina. Un sincero homenaje al tejido estrella de la casa el lino de la mano de "asimetrías y superposiciones sobre faldas y parcas con tonos pastel como el amarillo, el rosa y azul".

Los complementos han puesto un toque de color con unas formas divertidas inspiradas en un estilo preppy muy desenfadado. Los zapatos, de tacón cilíndrico, muy cómodos, tienen la suela blanca, apostando con fuerza por el tono níveo para refrescar los calurosos días de verano.

Ellos el verano que viene se moverán entre los looks de safari y los navy. Hay una revisión de la sastrería entallada y sin hombreras. Los linos, lavados dan un aspecto "vivido y amable"a los estilimos más urbanitas dotando de informalidad muy cool.

Las prendas estrella han sido los monos y un espectacular chaqué de lino que ha conseguido un gran aplauso por parte del público.

Junto con los tonos caqui, arena, piedra gris y azul, han llegado las rayas marineras con motivos en patchwork sin olvidar a las libélulas, presentes en toda la colección. Los pantalones tipo cargo, serán una apuesta segura para la próxima temporada. El calzado para ellos será también muy cómodo, optando por las alpargatas con tintes naturales en tonos teja o azules.

Divertida y genuina son las dos palabras perfectas para describir la colección de primavera-verano 2011 de Victorio & Lucchino. Los colores neutros se entremezclan con tonos fosforitos en los bordes de faldas y vestidos. Amarillos y rosas combinan a la perfección con otros clásicos de la temporada estival como el tono arena, refrescando así los outfits diurnos. Por la noche, los vestidos llegan a ras de suelo con tejidos frescos que bailan solos.

Vestidos amplios de cortes rectos y sencillos, ceñidos en ocasiones por un fino cinturón, son la firme apuesta de la pareja de modistos. No hay que olvidar las superposiciones y los volantes en muchas de sus prendas que esta vez vienen con los bordes en tonos ácidos, como un golpe refrescante de vida en mitad de la aridez de los colores del desierto como el caqui o el piedra.

Los escotes son cerrados y redondos apostando por el refinamiento. Ideales para aquellas que prefieren ir recatadas sin renunciar a la feminidad. En la línea de Victorio & Lucchino, no pueden faltar tampoco algún que otro detalle rococó que llegará al escote a modo de babero o de hombreras en piezas con mangas afaroladas. La aportación que han hecho para baño es un guiño retro a los looks de los años 50 con un bañador con cinturón en piedra y amarillo fluorescente.

Para los complementos, el flúor impregna las suelas de los zapatos de punta y tacón de aguja que se anudan al tobillo. Ellos vestirán formales, con chaqueta, pero darán un aire fresco a sus estilismos cortando los pantalones por encima de la rodilla. Las chaquetas, también tienen su toque veraniego de la mano de rayas anchas verticales en amarillo y tostado.

Para las cálidas noches de verano, llegan vestidos vaporosos sin escote y con plisados simétricos por delante y por detrás que juegan a dibujar la silueta de la mujer a base de transparencias y tejidos con mucho movimiento que se contonean al compás de las caderas.

Precisamente lúdica, festiva y por qué no, también caprichosa, ha sido la colección de Miguel Palacio, quien en su afán de no seguir ninguna tendencia ni de rendir homenaje a nadie ha confeccionado soberbios vestidos con distintos largos."Intento hacer lo que me gusta, no me inspiro en nada, esta colección es un cúmulo de emociones diarias", ha explicado el diseñador.

Por puro placer y sin tener en cuenta las necesidades de la mujer a la hora de vestirse para ir a sus quehaceres cotidianos, Palacio ha presentado una colección trabajada en seda, donde el guipur, el hilo de lurex y las lentejuelas son protagonistas tanto en las propuestas de día como de noche.

En la búsqueda de su universo personal, el diseñador vasco ha apostado por una silueta armada, sosegada, femenina y urbana, muy alejada de los volúmenes, toda ella tintada en colores tan atractivos como el turquesa, el coral, el marino o el verde.

Se siente especialmente orgulloso de mezclar "leggings"repletos de "pailletes", de carácter desenfadado, con vestidos. "Son pantalones que se ciñen a la pierna como una media, es una prenda divertida", ha puntualizado el diseñador.

Inspirados en las noches de asueto junto al mar y en mujeres elegantes y de gran personalidad como Bianca Jagger o Lana Turner, Angel Schlesser sorprendió con una colección fresca con soberbios y atractivos estampados, repleta de brillos y notas metalizadas.

Una "elegancia fácil y fresca"ha sido la elección del diseñador Ángel Schlesser para vestir el próximo verano. Básicos como el blanco y el negro dejan paso a otros tonos como el verde esmeralda o el calabaza sin olvidar el print, que vendrá en forma de rayas y motivos florales.

Vestidos amplios, que dibujan siluetas "limpias y estructuradas"copan los looks diurnos. Son modelos que irán por debajo la rodilla, con corte camisero. No hay que olvidar los shorts o lo pantalones estilo capri que también vendrán XXL para una comodidad extrema, siempre combinados con chaquetas con hombreras muy marcadas que dibujan la silueta femenina a la perfección.

Las rayas, ligeramente onduladas como si fueran olas de mar y el azul marino en piezas que parecen uniformes son su particular guiño al recurrente estilo navy para los días de verano, combinados con zapatos de punta imposible, no apto para principiantes en el mundo del calzado de altura.

El blanco, el negro y el azul en toda al variedad de su gama jugarán a entremezclarse en forma de estampados florales o combinados entre sí para dotar de un toque de color los modelos más sobrios.

Cuando cae el sol, los looks se transforman tomando una inspiración setentera al estilo Palm Springs de la mano de vestidos de lamé y escotes asimétricos como apuesta fuerte. El tono calabaza se abre paso en el mundo de la noche impregnado en tejidos vaporosos.

También habrá sitio para los "pantalones pijama"y las túnicas de lentejuelas con un efecto vinilo de lo más rompedor en negro o verde esmeralda para brillar con luz propia. El blanco y la plata brillante más futurista se dan la mano para iluminar la elegancia de una mujer sencilla pero muy chic.