Una banca solvente y fiable

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

El severo examen al que han sido sometidos los bancos españoles por las auditoras independientes Roland Berger y Oliver Wyman confirma que nuestro sistema financiero necesita cierta recapitalización, pero en cuantía menor a la que con interesado alarmismo se había divulgado. La doble radiografía demuestra que España cuenta con grandes bancos solventes (Santander, BBVA, La Caixa y Sabadell, según ha podido saber LA RAZÓN), que al concentrar buena parte del negocio dotan a todo el sector de solidez y solvencia. Sólo una pequeña parte, la asistida por el FROB, requerirá ayuda. Es muy clarificador, por ejemplo, que en la peor de las hipótesis, es decir, en la consideración más extrema e improbable, las necesidades de la banca no superen los 62.000 millones de euros, casi un 40% menos que la línea de crédito fijada por Bruselas. Pero es todavía más tranquilizadora la certificación de que, en condiciones reales, esa cifra baja a unos 25.000 millones de euros. Si bien Berger y Wyman no descienden al análisis de cada entidad o grupo bancario en concreto, lo que sí harán otras compañías auditoras cuyo resultado se conocerá el próximo mes, sus resultados no parecen diferir sustancialmente de los test de estrés realizados hace meses por diversas instituciones. Lo que demuestra que las dudas, sospechas y maledicencias que se han lazando contra la banca española tenían el inconfesado propósito de erosionar la solvencia y acentuar el riesgo país. La campaña contra el euro se ha nutrido precisamente de esta devaluación interesada de nuestro sistema financiero, que ha elevado sobremanera el coste de la deuda soberana, como se pudo comprobar con la emisión de ayer. Además, las auditorías independientes desmontan otra falacia no menos dañina, ésta alimentada en nuestro propio país de forma irresponsable. Nos referimos a la insistencia, enfermiza por obsesiva, de calificar de «rescate en toda regla» a la línea de crédito dispuesta por la UE. Como se acaba de demostrar, nuestro sistema bancario no necesita un rescate, como sí lo necesitaron el irlandés y el griego. Que las necesidades de recapitalización del conjunto no superen, en condiciones reales, los 25.000 millones ni se puede calificar de «rescate» de la banca ni mucho menos de la economía del país. La sobreactuación del PSOE en este punto ha resultado, sobre todo injusta, ridícula. En todo caso, la publicación de las auditorías independientes despejan el horizonte de incertidumbre y permiten al Gobierno, al BCE, la Comisión y al FMI trabajar con los datos precisos para cerrar todas las condiciones y cláusulas de la línea de crédito. Según afirmó ayer De Guindos, los pormenores aún requerirán varias semanas. Lo importante, sin embargo, es que España ha superado otro examen de transparencia bancaria como no se ha hecho a ninguna otra banca de la eurozona.