El líder islamista de Bahréin regresa amnistiado a la isla

El dirigente de la oposición chií bareiní, el islamista Hasan Meshaina, llegó ayer a la capital de ese pequeño reino del golfo pérsico, beneficiado por un perdón real que también permitió la liberación de centenares de presos políticos.

Manifestación de mujeres chiíes en Manama, en demanda de libertades
Manifestación de mujeres chiíes en Manama, en demanda de libertades

Meshaina procedía de Beirut, donde estuvo retenido una semana por las autoridades judiciales libanesas por tener pendiente una orden de captura internacional emitida por la Interpol. Al final, el líder islamista pudo embarcar hacia Manama después de que el fiscal general libanés, Said Mizra, informara a la Interpol de que «su reclamado» había sido amnistiado por el rey de Bahréin, Hamad bin Isa al Jalifa.

Cerca de trescientos presos políticos han sido puestos en libertad por ese perdón real, entre ellos todos los acusados de participar en un complot contra la monarquía.

El regreso del líder chií, que se encontraba exiliado en Londres sin que las autoridades británicas hubieran hecho caso a la orden internacional de detención, había despertado una gran expectación en el país, sacudido por una revuelta popular sin precedentes desde el pasado 14 de febrero.

Recibido por miles de simpatizantes en el aeropuerto, Meshaina declaró que los bareiníes quieren «una auténtica constitución». «Estoy aquí para ver cuáles son las demandas de la gente de la plaza (de la Perla) y sentarme con ellos para hablar», añadió el líder islamista en referencia a la plaza que se ha convertido en el epicentro de las protestas antigubernamentales.

El partido Haq que dirige Meshaina es más radical que el también chií Wefaq, del que se escindió en 2006 cuando el segundo se presentó a las elecciones parlamentarias. Los dirigentes de Haq han sido detenidos a menudo en los últimos años, aunque siempre salían de nuevo a la calle, indultados por el monarca de Baréin.

La comunidad chií representa al 70 por ciento de la población de Baréin y ha protagonizado numerosas protestas para exigir reformas democráticas y un papel más representativo en el reino, gobernado desde el siglo XVIII por una monarquía suní.

Por otra parte, la agencia oficial de noticias bareiní, BNA, anunció ayer una remodelación gubernamental que implicó relevos en las carteras de Vivienda, Energía, Salud, Trabajo y Asuntos del Gabinete. Esta remodelación, según medios locales, busca contentar a la oposición con la concesión de algunas de las demandas sociales surgidas durante las protestas.