Zoido puentea a la Junta inoperante y recurre al Ministerio de Cultura

El alcalde elevará a Wert toda la documentación sobre la Torre Pelli

Sevilla- Juan Ignacio Zoido hará todo lo posible porque Sevilla no pierda su condición de Patrimonio de la Humanidad como consecuencia de la construcción de la Torre Cajasol. Es el argumento que el alcalde ha mantenido desde un principio y el que mantiene con firmeza. En una próxima reunión, pedirá al ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, «toda la diligencia necesaria» para que Sevilla no pierda su condición de Patrimonio de la Humanidad como consecuencia de la Torre Cajasol, diseñada por el arquitecto César Pelli, que «es lo que a él le corresponde y lo más urgente».
Zoido explicó que Cajasol se comprometió el lunes a hacerle llegar al Consistorio un resumen de las actuaciones e informes que se han llevado a cabo, al igual que por parte de Urbanismo, una información que será trasladada a Wert tras su recepción en la tarde de ayer. «Llevaré esa información al ministro de Cultura, al que pediré toda la diligencia necesaria y actividad que pueda desplegar para que Sevilla no pierda su condición de patrimonio, que es lo que a él le corresponde», afirma Zoido, que deja claro que mientras tanto los técnicos de Urbanismo y Cajasol continuarán trabajando. «No me preocupa la postura de Cajasol, sino resolver el problema. Me ocuparé todo el tiempo que sea necesario para llevar sensatez y sentido común al proyecto para compatibilizar todos los intereses», concluye.
La polémica que suscita el informe de Icomos va in crescendo con el paso de los días, igual que la incertidumbre, que parece que se mantendrá hasta junio, cuando se celebre el XXXVIComité de Patrimonio Mundial en San Petersburgo.

Errata, según Icomos
Cajasol insiste en la legalidad de su proyecto y advierte «graves errores técnicos» en el informe de Icomos, cuyo comité español salió ayer en defensa de la misión desplegada en Sevilla en noviembre por orden de la Unesco. Bajo el punto de vista de este organismo, el informe que recomienda la paralización y revisión de la altura de la Torre Pelli está «muy bien hecho» y «una errata no invalida el análisis». Ésta hace referencia a la distancia entre la torre y los monumentos con la catalogación de Patrimonio de la Humanidad. El informe dice que son 600 metros cuando en realidad son 1.600. «La Unesco no va a dar importancia a este errata», avisa el secretario Víctor Fernández Salinas.
Por su parte, el arquitecto argentino César Pelli, autor del proyecto del rascacielos que se construye en Sevilla, cree que la polémica suscitada por el edificio es un «debate de pueblo» y una «pelea interna entre sevillanos» y que cuando el asunto se estudie en la Unesco «se reirán» y quedará «en nada», según exponía ayer en una entrevista publicada por El Correo de Andalucía.
Mientras tanto, la Junta de Andalucía se muestra inoperante una vez más y no quiere que este asunto sea «motivo de confrontación» con el Ayuntamiento, como ayer advirtió la consejera de Presidencia, Mar Moreno, y espera que se imponga una solución de consenso. «No vamos a dar más pasos hasta que se cierre el proceso de diálogo emprendido por el alcalde», añadió.

Plata, «sin precipitación»
En la misma línea de diálogo se expresó el consejero de Economía, Innovación y Ciencia, Antonio Ávila, y el de Cultura, Paulino Plata, quien reclamó a Zoido no caer en la precipitación y ofreció la posibilidad de reunir a todas las partes implicadas en la construcción para buscar una solución «equilibrada y beneficiosa para todas las partes». Plata sí criticó lo que a su juicio son «cambios de opinión» de Zoido «en poco tiempo» respecto al asunto «y eso no es bueno».


Modificar la altura, «una aberración»
El Decano del Colegio de Arquitectos de Sevilla, Ángel Díaz del Río, ha manifestado que la modificación del proyecto ideado por César Pelli supondría una «aberración». En una entrevista anterior a LA RAZÓN, ya advirtió de que la Junta «es directa responsable del proyecto. Su competencia es que el plan que haga el Ayuntamiento sea conforme a ley. La LOUA no fue recurrida por los ayuntamientos por tener el mismo color político que el que la ha hecho. Esa herramienta no se aplica en este caso».