Un Talgo convertido en «Pato» vuelve a surcar la línea de Cuenca

El trazado del Madrid- Valencia por Cuenca daba muchos problemas al Talgo II, era muy lento
El trazado del Madrid- Valencia por Cuenca daba muchos problemas al Talgo II, era muy lento

VALENCIA- El tren volverá a pasar por Cuenca para comunicar Valencia y Madrid después de 30 años y volverá a ser un Talgo. El 31 de mayo de 1980 se suprimió el servicio Talgo II que cubría Valencia y Madrid a través de Cuenca. Había dejado de ser rentable. En julio de ese mismo año se inauguraba el Intercity Madrid- Valencia, pasando por Albacete.
El ingeniero y asesor de la Presidencia de la empresa Talgo, José Luis López, trabajador de esta compañía desde 1967, rememora con cierta nostalgia aquellos tiempos. «Aquel Talgo tenía 800 ‘cv' y el que llevará la alta velocidad a Valencia 600 kilowatios». El actual tren tiene 14 veces más potencia, aunque quizás sea más gráfica la comparación de la velocidad que podía alcanzar cada uno. El de entonces, circulaba a un máximo de 120 kilómetros por hora y llevaba 140 viajeros. El AVE, el S-112 Talgo- Bombardier, el «Pato», está preparado para alcanzar 350 kilómetros por hora, aunque no superará los 300 y podrá transportar a 380 pasajeros. Es más, en las pruebas que se están realizando ya de los AVE, se unen dos «composiciones», es decir, dos trenes.
Pero «lo más importante es la gran calidad de la marcha. Si pones una moneda de canto, ni siquiera se cae, aunque vaya a 300 kilómetros por hora».
La potencia del Talgo II era tan baja que en los tramos con grandes pendientes, como la subida de Huete (Cuenca), el tren iba tan despacio que el maquinista y el operario que manejaba las agujas se intercambiaban huevos.
Todos estos inconvenientes hicieron que esta línea, a pesar de ser más corta para comunicar Valencia con Madrid que la de Albacete, entrase dentro de las consideradas poco útiles. A penas registraba circulaciones y acabó suprimiéndose.
Sin embargo, ahora se anuncia como una de las más rentables de España, y eso que prácticamente es fiel al trazado original. El trayecto se reducirá a hora y media y puede ser, que conforme avance la explotación se consiga rascar todavía un cuarto de hora más.
El «Pato» volverá a pasar por Cuenca. Otro Talgo con un gran diseño aerodinámico. Seguirá aumentando su velocidad y aunque en un banco de pruebas alcanza los 500 kilómetros, ponerlo en práctica aún está muy lejos.