24 horas para la plena libertad de El Ramoncín

MADRID- Mañana saldrá en libertad el último de los entonces menores de edad que fueron condenados por el asesinato de la joven de Getafe Sandra Palo. Juan Ramón Manzano Manzano, «El Ramoncín», que abandonará la cárcel de Navalcarnero tras cumplir las condenas de ocho años de internamiento en régimen cerrado impuesto en la sentencia y otros once meses en prisión. De los cuatro condenados por este asesinato, sólo permanecerá privado de libertad Francisco Javier Astorga, «El Malaguita», quien era mayor de edad y fue condenado a 64 años de prisión.

El Ramoncín, además, no tendrá ningún tipo de vigilancia ni ninguna de las otras medidas complementarias que le fueron impuestas en la sentencia, como el internamiento en régimen semiabierto durante 12 meses y, una vez cumplido, permanecer seis fines de semanas en el centro. El pasado día nueve se celebró una comparecencia en el Juzgado de Ejecutorias de Menores número 7 de Madrid, en el transcurso de la cual tanto el fiscal como el abogado de la familia de Sandra Palo solicitaron al juez que ratificase la libertad vigilada durante cinco años, tal como se acordó en en la resolución por la que fue condenado, a la que se opuso la defensa. Sin embargo, el abogado de Manzano pidió que se obligara a su cliente a «someterse a tratamiento ambulatorio» si se confirmaba que iba a estar sometido a vigilancia durante el primer lustro de libertad.

En el auto del magistrado, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, se ratifica la libertad vigilada de El Ramoncín, pero, a la vez, y por «disposición legal» se deja sin efecto la misma y el resto de medidas complementarias recogidas en la sentencia que le condenó. Así, el argumento que esgrime para confirmarla es que es «conveniente» para el afectado y tiene la finalidad de «llevar a cabo una supervisión en medio abierto y alcanzar la inserción laboral». Sin embargo, no se llevará a cabo al haber cumplido en prisión once meses, cuando ya era mayor de edad.

«Persona psicótica»
En este punto, alude de forma expresa al precepto de la Ley de Responsabilidad Penal del Menor en el que se contemplan las distintas situaciones que se pueden originar cuando el condenado alcanza la mayoría de edad. En concreto, cita el artículo 14.4 de la mencionada ley, donde se establece que cuando el menor pase a cumplir la medida de internamiento en un centro penitenciario «quedarán sin efecto el resto de medidas impuestas por el juez de menores que estuvieren pendientes de cumplimiento sucesivo o que estuviera cumpliendo simultáneamente con la de internamiento». Por este motivo, no estará sometido a ningún tipo de vigilancia ni tendrá que cumplir el resto de medidas impuestas en su condena.

María del Mar Bermúdez, madre de Sandra Palo, expresó su rechazo a la decisión judicial, al considerar que El Ramoncín es una persona «psicótica» y que se iba a liberar a alguien que «está loco», y que, además, no se ha atendido a los informes que recomiendan un seguimiento ambulatorio psiquiátrico.

 

Manipulador, antisocial y desafiante
«Con un trastorno antisocial de la personalidad, tendencia al engaño, manipulación, ausencia de remordimientos y un alto riesgo de reincidencia». Con esta demoledora descripción define a El Ramoncín un informe psicológico. Durante el último juicio sostuvo de forma desafiante la mirada a los padres de Sandra Palo y a la Prensa. Desde mañana, su historial estará limpio de toda mancha.