Europa

Desarticulan en Vizcaya una red de estafadores que operaba en España y Europa

Agentes de la Ertzaintza han detenido a nueve personas y han desarticulado una organización de estafadores que actuaba supuestamente desde hacía cuatro años tanto en España como en otros países de Europa cobrando cheques falsos y contratando servicios con documentación falsificada.

Según ha informado el departamento vasco de Interior, la organización usaba documentación falsa, incluidas tarjetas de identidad de diferentes países, para lograr abrir cuentas bancarias, gestionar compras, préstamos y transferencias fraudulentas e ingresar cheques falsificados o sustraídos, hasta lograr estafar solo en Vizcaya y este año unos 200.000 euros.


La Ertzaintza ha considerado que la red desarticulada era la más importante de estas características que funcionaba en Euskadi y una de las más activas a nivel del Estado.
La investigación, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 9 de Bilbao, ha contado con la colaboración del Cuerpo Nacional de Policía en actuaciones llevadas a cabo en Madrid y Murcia.


Las indagaciones de la Ertzaintza, iniciadas en diciembre del año pasado, han logrado arrestar la semana pasada a nueve personas de entre 21 y 45 años, y han realizado trece registros, incluidos dos establecimientos comerciales de Bilbao, donde se localizaron casi medio centenar de documentos de identidad extranjeros falsificados, pasaportes, equipos informáticos, teléfonos móviles y documentos bancarios y recibos robados o falsificados utilizados por la banda para la comisión de sus delitos.


Parte de los registros se han realizado en colaboración con especialistas de inmigración y falsificación de la Policía Nacional en las localidades madrileñas de Móstoles y Fuenlabrada, así como en Murcia, donde en una vivienda se ha localizado dinero, ordenadores y documentación.


En el grupo destacaba uno de sus miembros que desde Madrid ha facilitado los documentos de identificación falsos al resto de la organización y que tenía una gran movilidad geográfica, y su presencia ha sido detectada en Francia, Bélgica y España.


La Policía vasca inició la investigación tras tener conocimiento de que un individuo había cobrado varios cheques falsos en una sucursal bancaria de Bilbao por importe de unos 7.000 euros, utilizando un documento de identidad falso.


Días después comprobó varias operaciones similares realizadas por titulares diferentes, pero cuya fotografía correspondía siempre a la misma persona. La Ertzaintza revisó las denuncias recogidas en el País Vasco y detectó posibles casos relacionados desde el año 2007.
Los agentes localizaron en varias entidades bancarias vascas cheques fraudulentos procedentes de bancos franceses, irlandeses, australianos y alemanes, uno de ellos por importe de 43.000 euros.


Las identidades falsas también permitían a los estafadores obtener tarjetas de crédito, sobre las que cargaban operaciones comerciales, por un importe superior a los 20.000 euros.
En una empresa de telefonía vasca habrían realizado más de cincuenta altas de telefonía móvil utilizando documentación falsa, que habrían generado un importante volumen de pérdidas tanto en terminales como en llamadas no cobradas, la mayoría de ellas internacionales.


En una tienda de Madrid los estafadores lograron casi dos centenares de contratos fraudulentos de telefonía por un costo superior a los 20.000 euros. El grupo obtenía material informático que luego era vendido por la organización en el mercado de segunda mano.
La cuantía de lo defraudado en el apartado de informática y telefonía superaría los 200.000 euros, según cálculos realizados por la Ertzaintza.