La increíble SGAE menguante

La recaudación crece un 1.000% menos que los derechos sin repartir

El Palacio Longoria acoge hoy las votaciones de las que saldrá una nueva junta directiva de la entidad
El Palacio Longoria acoge hoy las votaciones de las que saldrá una nueva junta directiva de la entidad

Se trata, probablemente, de los comicios que han generado mayor expectación en la historia de la entidad. Las dudas que planean sobre la gestión del actual presidente, Teddy Bautista, son las responsables. Al escaso número de socios con derecho a voto y presuntas prácticas irregulares como la incitación al voto nulo, las llamadas a socios para que anulen su sufragio emitido por correo y el boicot a candidaturas alternativas, podría unirse ahora la ineficacia de la actual gestión para aumentar los beneficios de los autores.

Pereza investigadora
Según un informe que recoge los datos de la auditoría anual de la entidad y de su anuario oficial al que ha tenido acceso este diario, desde 1993 hasta el pasado año la recaudación se ha multiplicado por tres, mientras que los derechos no repartidos (por no haber podido ser identicado su autor) que han prescrito se han multiplicado por 12,5 durante el mismo periodo. La SGAE tiene cinco años para identificar al dueño de dichos derechos, después de lo cual este dinero pasa a engrosar las arcas de la entidad. Paradójicamente, Bautista siempre ha defendido que su «voracidad» recaudadora responde al derecho legítimo del autor a cobrar, pero, a la vista de los datos, su mandato ha conseguido que lo que ingresan los creadores no crezca en la misma proporción que lo que se queda la sociedad de gestión.

Según un miembro de la actual junta directiva (que será renovada tras las votaciones que se celebran hoy), «no se invierte en medios para identificar a los dueños de los derechos. El esfuerzo de investigación es muy escaso. Una pequeña errata es suficiente para que su autor no cobre». Pero, ¿para qué querría este dinero una sociedad cuya misión principal es precisamente repartirlo ente sus socios? Según dicha persona, «este dinero es el que permite desarrollar el multimillonario proyecto de Arteria».

Otra de las razones que explican el bajo crecimiento de la recaudación, en comparación con el de los derechos sin repartir, son sus acuerdos con las sociedades de gestión extranjeras. La SGAE suprimió los acuerdos de reciprocidad con estas entidades a causa de la multa que puso Hacienda a los no residentes por no pagar impuestos en nuestro país. Para saldar esta deuda, durante un tiempo, la sociedad de gestión española no pagará nada a los extranjeros, de la misma forma que nuestros artistas tampoco cobrarán por sus derechos fuera. Así, de los éxitos de artistas extranjeros se beneficia la SGAE. Sólo un dato más: en 2010 la cantidad de derechos que han prescrito fue de 20,7 millones de euros.


LAS CLAVES
Participación en aumento

¿Qué se vota hoy?
Se eligen a los 38 miembros que formarán la junta directiva de la SGAE, de los que 8 pertenecen a los editores y 30, a los autores.
¿Cuántos votan?
De los 100.108 socios de la entidad, tienen derecho a voto 8.271, mientras que los activos, es decir, los que perciben derechos son 33.277.
¿Quién vota en realidad?
En las últimas elecciones lo hizo el 11,6 por ciento del censo, pero en esta ocasión se espera un aumento: sólo el voto por correo ha sido el doble.