MENÚ
martes 20 agosto 2019
07:43
Actualizado

El reducto de la lepra en España

En nuestro país se detectan una veintena de casos al años y un millón el mundo. Ya curadas, en Fontilles, medio centenar de personas que superaron la infección viven en el último «lazareto»
 

  • Antigua leprosería
    Antigua leprosería
Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

04 de febrero de 2011. 14:32h

Comentada
Madrid. 6/2/2011

Con más de cien años de historias en sus paredes, el sanatorio de Fontilles es el testimonio vivo de que alguna vez la enfermedad de la lepra asedió nuestro país. En el valle alicantino que acuña a la antigua leprosería, ya no quedan pacientes, sino personas que, tras haber sufrido la infección hace años, no tenían donde ir y se quedaron allí a vivir.

A propósito del Día Mundial, desde la asociación se subraya que la lepra hace ya más de dos décadas que dejó de ser una enfermedad infecciosa que acaba con la vida de las personas. En nuestro país, se han notificado a lo largo de 2010 17 nuevos casos de lepra, de los que el 14 eran casos importados, en su mayoría extranjeros que llegaron con la infección ya adquirida. La evolución de la enfermedad en España registra, así, una media de 20 nuevos casos cada año. Un millón de casos en el mundo.

«Con la llegada de los fármacos de nueva generación –poliquimioterapia– en los años ochenta, la enfermedad perdió su poder», cuenta Joaquín Sapena, presidente de Fontilles.
En la actualidad, el arsenal farmacéutico permite pasar a los pacientes la enfermedad sin necesidad de mantenerse apartados de la sociedad y en poco tiempo volver a sus actividades rutinarias. «Algunos afectados suelen venir aquí para el diagnóstico, pero luego son seguidos en sus hospitales de referencia donde reciben además la medicación», explica José Ramón Gómez, médico y responsable de formación en el sanatorio.

Símbolo

Muy lejos quedaron también las terribles secuelas, al menos en el mundo occidental, de la infección: mutilaciones, pústulas... y sobre todo las leproserías, rincones en el mundo que aislaban a los enfermos en una sociedad que los aborrecía. Quizás por ello, para evitar ese «rechazo» Fontilles nunca se llamó así, sino sanatorio, «ya que al fin y al cabo ése era su propósito: sanar a los enfermos», apunta Sapena.

Pese a que los primeros pasos del centro no fueron fáciles, ya que debían trasladar a los enfermos de noche para evitar el malestar del pueblo cercano, el sanatorio se ha convertido en un referente en España por su contribución a desmitificar la enfermedad y por sus trabajos en el cuidado de los enfermos. «Ahora realizamos importantes trabajos de apoyo a la investigación, no sólo en el ámbito de la lepra, sino también en otras patologías tropicales», apunta Gómez.

«En realidad, se trataba de un sanatorio colonia, ya que los pacientes no sólo residían y recibían cuidados, sino que podían acceder a realizar actividades profesionales», explica Sapena, como un punto a favor del centro sanitario. Encontrar voces que cuenten la realidad de cómo viven en la actualidad los que residen en el sanatorio es algo complicado, «ya que la mayoría son de edades muy avanzadas y sus cabezas ya no son lo que eran, es difícil», apunta Gómez.

 

DE INTERÉS PARA LOS ENFERMOS

Fontiles
Plaza de Tetuán 6, bajo. 46003 Valencia
 

Telef: 963 511 583
FAX: 963 511 187
WEB: www.fontilles.org
CORREO: fontilles@fontilles.org

Últimas noticias