El matrimonio «okupa» de su propia casa pierde el bebé que esperaba

Los nervios, el estrés por su situación, podrían haber desencadenado esta pérdida.

El matrimonio «okupa» de su propia casa pierde el bebé que esperaba
El matrimonio «okupa» de su propia casa pierde el bebé que esperaba

Cuando el drama del desahucio entró en casa de Lourdes y Jose Manuel hace casi un mes sus ánimos y la fuerza para seguir estaban aquí, en el bebé que esperaban y que acaban de perder.

"Sentí un pequeño retuerzo en la barriga y cuando fui al baño empecé a sangrar y tuve un aborto"
Según ellos la razón es el estrés en el que viven a raíz del desalojo.

"Cien por cien seguros de que ha sido por el tema de cómo trataron a mi mujer. La trataron muy mal, con empujones, no la dejaron coger ropa".

Por eso estudian denunciar al Juzgado de Córdoba al que culpabilizan de las presiones que sufrieron para echarlos de su casa. A ella volvieron hace tres semanas y viven de ocupas en ella.

En todos ellos, los psicólogos reconocen que hay un factor común: "La casa de una persona es una prolongación. Hay cosas básicas que terminan un poco más allá, como una segunda piel. El que uno pierda la vivienda tiene unas consecuencias".

Las consecuencias tienen unos síntomas muy claros: "Síntomas depresivos, ansiedad, problemas para conciliar el sueño".


Para soportar esta situación el apoyo es fundamental y a él se agarran Lourdes y Jose Manuel pase lo que pase.