El fruto: un congreso de pastoral juvenil

En la JMJ ha nacido la «Generación 16», aquellos jóvenes que se han mojado con Benedicto XVI bajo la lluvia de Cuatro Vientos, y como cualquier niño necesita nutrirse, ser cuidado y crecer. Por eso, la Iglesia española convocará un «gran congreso de pastoral juvenil este mismo curso», según adelantó ayer a LA RAZÓN el obispo José Ignacio Munilla, miembro de la comisión de Juventud de la Conferencia Episcopal.

La JMJ en Rio será en 2013, para no coincidir con el Mundial 2014
La JMJ en Rio será en 2013, para no coincidir con el Mundial 2014

«El congreso recogera lo vivido en la JMJ y planificará nuestro futuro y nuestras líneas de formación. Ni siquiera se esperará al Sínodo de Nueva Evangelizaciónde octubre de 2012 para analizar propuestas de la Iglesia universal. El tiempo corre y hay que entrenar a esta generación. «El Papa ha dicho que los jóvenes han de ser los protagonistas de la evangelización y la JMJ fue como unas maniobras para capacitarles. Han de conocer más el YouCat, el catecismo joven, pero ahora saben que están cerca de los obispos», explica Demetrio Fernández, obispo de Córdoba. «Hemos de escuchar a los jóvenes, ver lo que buscan y organizarnos para apoyarles», añade Juan José Omella, obispo de Logroño. «Un joven solo, contracorriente, no puede hacer nada. Ha de integrarse en una parroquia, comunidad, o movimiento.

Ha de alimentar la fe cada día con oración y sacramentos y formarse bien . Y estar receptivo a la llamada del compromiso total, como les pidió el Papa», afirma el obispo de Terrassa, José Ángel Sáiz. «Hay que hacer un seguimiento vocacional de los chicos y velar para que en las provincias eclesiásticas no se apague el fuego; no seamos funcionarios, sino testigos. Hemos de estar cerca de ellos, acompañarles y coger la antorcha que el Papa nos dio», propone el obispo Raúl Berzosa, de Ciudad Rodrigo.


Brasil, a por 4 millones
La Cruz de los Jóvenes llegará a Sao Paulo el 18 de septiembre y será el pistoletazo de salida para la JMJ de Rio de Janeiro, en la cual se pretende involucrar de forma masiva a toda América Latina. Las autoridades civiles aspiran a atraer 4 millones de peregrinos, compitiendo con las muchedumbres que acudieron a la JMJ de Manila en 1995, que contó con entre 3 y 5 millones de fieles. En Brasil crecen los grupos pentecostales y evangélicos y según el diario «O Globo» en Rio hay solo un 49,8% de católicos en la actualidad.