Literatura

Abad Faciolince y el descreimiento en la ficción

Héctor Abad Faciolince ha venido a Madrid con una crisis de fe. «He tenido crisis con la ficción y quiero hablar acerca de si, después de siglos, se puede escribir historias inventadas o si debemos concentrarnos en manejar personajes reales en la literatura».

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Y de ello habló en el Festival Viva América sin llegar a ninguna conclusión: «Durante siglos se ha hablado de seres mitológicos, ángeles, seres imaginarios verosímiles, y yo me pregunto ahora, en una sociedad en la que desconfiamos hasta del periodismo, si se puede seguir haciéndolo», afirmó el autor de «El olvido que seremos», un relato que reconstruía el asesinato de su propio padre en Medellín.
«Ese es un filón en la narrativa contemporánea», dice el escritor colombiano, que apunta a Primo Levi o Imre Kertézs como precursores de esa «literatura testimonial» que a su juicio ha redefinido Javier Cercas. Abad Faciolince no llega a ninguna conclusión porque también piensa que «cuando uno vive algo y lo recuerda empieza de inmediato el trabajo del olvido y el olvido es creativo. No es que se quede la mente en blanco o en negro, es que las cosas se deforman como en una forma de fantasía». Así que, puestos a creeer en algo, prefiere hacerlo en «la religión verdadera», en la novela conocida y no en las experimentaciones transfronterizas. «Cuando se le pone el cartel de novela a algo, parece que ningún juicio pudiera emitirse y todo estuviera ya permitido». La literatura «puede cambiar a una persona pero nunca a un país», y sobre su país prefiere no opinar : «Pasó el tiempo de los escritores oráculos. Somos unos hombrecillos insignificantes». «Prefiero la evolución a la revolución, pero ¿a qué paso? Hacen falta dos siglos para sacar a la mitad de la población colombiana de la pobreza», dice en Madrid, adonde ha vuelto pese a que a los colombianos siguen exigiéndoles visado, por lo que se negó a venir: «No podemos estar orgullosos de nuestro padre español y avergonzados de nuestra madre india».