CRÍTICA DE CINE / «La legión del águila»: Dos hombres y un destino

Director: Kevin Macdonald.Intérpretes: Channing Tatum, Jamie Bell, Donald Sutherland y Mark Strong. Guión: J. Brock, a partir del libro de Rosemary Sutcliff. EE UU/GB, 11. Duración: 114 min. Aventuras.

«La legión del águila»: Dos hombres y un destino
«La legión del águila»: Dos hombres y un destino

Que nadie se confunda: el nuevo filme dirigido por Kevin Macdonald (autor de las estimables «La sombra del poder» y «El último rey de Escocia») se encuentra en las antípodas de «Centurión», aquel sangriento, acelerado filme que estrenara Neil Marshall el pasado año. En efecto, la película que nos ocupa ahora es un «peplum» descafeinado, una película introspectiva y de ritmo en ocasiones bradicárdico que narra la historia, en la Britania de 140 d.C, de Marcus Aquila (el todavía excesivamente hierático Channing Tatum), soldado de Roma que decide recuperar, acompañado de un esclavo (Jamie Bell, el niño ya crecidito de «Billy Elliot» y que tampoco realiza una interpretación memorable), un estandarte de incalculable valor moral para el Imperio. Pero, sobre todo, pretende recuperar la honra de su padre, desaparecido junto al resto de la mítica Novena Legión. Que existió de verdad, sí, y cuyos hombres desaparecieron como por ensalmo. Le guía al protagonista el terco propósito de reparar el buen nombre de esa figura enigmática (una serie de «flash-backs» devuelven al personaje de manera nebulosa) a través de un viaje en el que Macdonald esparce algunas batallas de interesantes resultados. Filmada con (demasiadas) pretensiones epopéyicas, a esta producción de formas clásicas le falta aire mediado el metraje, de manera que el viaje por hermosos parajes de estos dos jóvenes de tan distinta procedencia abocados a entenderse le acaba pareciendo eternoal público, deseoso de que todos encuentren pronto el honor perdido.