El PSOE pasa de debatir sobre Garoña

Cristina Ayala recuerda que la planta es la sexta empresa de Burgos y Fernando Benito la tacha de «oportunista».

Los procuradores Cristina Ayala, del Partido Popular, y Fernando Benito, del PSOE, debaten en el Pleno
Los procuradores Cristina Ayala, del Partido Popular, y Fernando Benito, del PSOE, debaten en el Pleno

Valladolid- El PSOE no quiso profundizar, en el Pleno de las Cortes, en el debate sobre el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña, previsto para 2013, tras conocerse esta semana que el Gobierno central aplicará una prórroga a la planta de Almaraz, en Cáceres. El principal partido de la oposición cree que la proposición no de ley a debatir se presentó en febrero y se recupera ahora con intenciones «oportunistas y demagógicas». Así lo apuntaba el procurador burgalés, Fernando Benito, del PSOE, quien no refutaba la exposición de su paisana, la ‘popular' Cristina Ayala, que recalcaba la importancia de la planta nuclear, que supone 1.400 empleos y genera 35 millones de euros al año.En este contexto, Ayala recordaba que Santa María Garoña es la sexta empresa de Burgos y una de las 20 más importantes de Castilla y León, a lo que sumó la seguridad de la misma, fruto de las más de 2.500 actuaciones de modificación sobre su diseño original y los 150 millones de euros que se han invertido durante los últimos años.La «milonga» del PlanEn este contexto, la parlamentaria del PP fue especialmente crítica con el anunciado «Plan Garoña», que preveía invertir 100 millones de euros en la zona, pero del que - manifestó- se pregunta en las Cortes Generales por parte de diputados y senadores burgaleses, sin que se obtenga respuesta, motivo por el cual lo tildó de «milonga». Por este motivo, reclamó el mantenimiento del empleo y se refirió a la prevista duplicación de la Nacional entre Burgos y Miranda de Ebro argumentando que «todos sabemos que la mejor solución sería hacer frente a la concesión de autopista».Por su parte, el socialista Fernando Benito apostó por una política de Estado consensuada en materia de energía, a la par que reclamó un «debate más serio, riguroso y sosegado». Asimismo, criticó el planteamiento de la PNL, que, a su entender, «sólo tiene un propósito: arañar unos pocos votos».En otro orden de cosas, la sesión plenaria también sirvió para que los grupos del PP y el mixto mostraran su apoyo «incondicional» a las diputaciones provinciales. En respuesta a una proposición no de Ley del portavoz del grupo mixto, Joaquín Otero, criticada por el socialista Emilio Melero, que planteó la comarcalización y fórmulas como las mancomunadas, se puso de manifiesto que más de la mitad de los castellanos y leoneses viven en el medio rural y reciben la atención de las instituciones provinciales.Desde Partido Popular, el salmantino Javier Iglesias recordó que la liebre la levantó el ministro José Blanco, al cuestionarse el papel de estas instituciones.