Portugal

Bailar con la más fea por José Antonio VERA

La Razón
La RazónLa Razón

Se ve cada día que pasa, pues la situación no mejora sino al contrario: ayer la prima de riesgo tocó los 432 puntos, de manera que ahora estamos pagando 100 millones de euros al día sólo en intereses por la deuda. Como recordó González Pons, eso supone que en sólo quince días nos gastamos los 1.500 millones de euros que Zapatero se ahorró congelando las pensiones. La situación no es crítica: es peor. Pagar el 6% por la deuda es una barbaridad que hay que evitar, porque de lo contrario nos acercaremos a la quiebra. El momento es tan complicado que la señora Merkel ha llegado a decir que «la Unión Europea está probablemente en su hora más difícil desde la Segunda Guerra Mundial». Puede parecer exagerado, pero no lo es en absoluto. Y esta hora es la que le ha tocado gestionar a Rajoy.

Bailar con la más fea, antes incluso de que empiece el baile. Antes de ganar las elecciones. El presidente del PP no para estos días de ejercer de embajador ante los principales líderes europeos. Está en contacto permanente con Zapatero y Salgado, en una anticipación al resultado que previsiblemente darán las urnas el domingo. No puede ser de otra manera. El problema es que en un momento tan delicado los mercados pueden cebarse con nuestra economía aprovechando este impasse en el que ya no manda nadie y todavía no han llegado al gobierno los nuevos. A medida que la situación se complica queda más claro el grave error cometido al retrasarse tanto la convocatoria electoral, por intereses estrictamente ligados a la candidatura de Rubalcaba. No tiene ningún sentido haber postergado la convocatoria cuando se pudo hacer perfectamente hace mes y medio. Eso hubiera servido para contar pronto con un nuevo ejecutivo y empezar a tomar medidas para mejorar nuestra imagen y evitar así el asedio de los tiburones financieros.

El problema añadido es que, por muy grande que sea la victoria de Rajoy el domingo, se necesita aún más tiempo para celebrar la investidura, nombrar ministros y empezar a tomar decisiones. Tiene claro el presidente del PP que la prioridad es contener el déficit y bajar la deuda. Cosa importante porque si no lo hacemos continuará la presión hasta el límite de hacernos caer en un escenario de intervención europea o suspensión de pagos. Algo que hay que evitar a toda costa.