Barcelona

Prohibido ser ciudadano

La Razón
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Alberto López Simón. Novillero
«Cierran una plaza que sirvió de trampolín para muchos»
«Cuando cierren La Monumental van a acabar con una de las plazas de primera más importantes para los que estamos empezando», así se manifestó Alberto López Simón, una de las promesas de la tauromaquia española. El coso de la Ciudad Condal ha sido, tradicionalmente, un escaparate para los que empezaban en el mundo del toro. «Muchas figuras dieron sus primeros pasos allí, porque su afición sabe de toros», recordaba el joven. En el caso concreto de López Simón, el cierre de Barcelona supone una pérdida muy personal, puesto que fue el lugar donde debutó con caballos. El novillero reconoció que no es una merma importante para sus ingresos, tiene más peso el hecho que cierren «un enclave fundamental del toreo».
Pedro L. Calvillo


Francisco Lamoneda. Miembro del APA del colegio Ortega y Gasset
«Retirar crucifijos no es un derecho fundamental»
En el colegio Ortega y Gasset de Almendralejo vivieron un 2010 movido al pedir y conseguir un padre que se quitara un crucifijo de un aula. Francisco Lamoneda, de la Asociación de padres del Colegio, fue el portavoz en contra de retirar el crucifijo. «Hicimos una manifestación de más de 5.000 personas», pero no consiguieron nada. El crucifijo se quitó y no ha vuelto. «No es un derecho fundamental quitar símbolos. Lo que hicieron fue elevar a categoría fundamental un capricho. No veo que quitemos obras de los museos o lápidas de los cementerios. Mira, uno de los monumentos españoles es la constitución de 1812: la soberanía popular corresponde al pueblo. El liberalismo, con sus matices, es una conquista que no podemos perder».
J. Aguado


Antonio Cosme. Hostelero
«La ley contra los fumadores me está obligando a cerrar el negocio»
«Con la nueva ley anti-tabaco, he perdido un 20% del negocio. Lo noto sobre todo en los desayunos o en las cenas, cuando la gente ya no se toma otro café, porque prefiere salir a fumar», afirma Antonio Cosme, que tiene una cervecería en el barrio de Vallecas, en Madrid. Con la crisis el negocio ya había bajado, ahora está comprobando que la ley anti-tabaco puede acabar con su forma de vida: «En vez de pedir el postre, tras el segundo plato se van a la calle a fumar», dice de nuevo. «No digo que la ley sea buena o mala, pero no era el mejor momento para aplicarla. Voy a tener que reducir plantilla si esto no mejora porque no ganamos dinero. Es una opción mala, pero tampoco tengo mucho más remedio. La otra opción es cerrar el negocio».
Aurora G. Mateache


Paloma Lasarte. Comercial
«A 110 mi coche parece parado. Es una medida para multar»
Paloma hace cientos de kilómetros diarios. Ahora los hará a menor velocidad y trabajando más tiempo. Vende implantes a los servicios de traumatologías de los hospitales de la Comunidad de Madrid. «Mi coche, a 110 kilómetros por hora, parece que está parado. El año pasado pagué 1.500 euros en multas y al final me embargaron mi cuenta. Si voy deprisa es porque no llego. Cuesta mucho trabajo que te den una cita para una presentación. Si llegas tarde te la quitan y, a lo mejor, te la han dado con tres meses de antelación», cuenta. «Voy ahogada a todas partes, si ahora tengo que reducir la velocidad va a ser una angustia todos los días. Me parece que el Gobierno ha tomado esta medida para recaudar más dinero por multas».
A. G. M.


Jorge Campoy Valero. Dueño de un chiringuito
«El chiringuito es la comida de mis hijos. Y con eso no se juega»
«El Gobierno nos quería sacar de la arena, pero después abrió los ojos y vio que la ley no decía eso. Nosotros lo que queremos es cumplir la ley, pero que se la lean bien», cuenta Jorge Campoy Varelo, de la Asociación Costa Tropical de chiringuitos. «Si me hubiesen quitado el chiringuito me habrían sacado con los pies por delante, porque hablan de la comida de mi hijo. Y con eso no se juega. Hombre, si a cambio me ofrecen una jubilación, como esas que se dan últimamente en Andalucía, pues la cojo», continúa. «El problema es que en vez de levantar algo la mano para ayudar a salir de la crisis, lo que se hace es prohibir y yo creo que esto es perjudicial para conseguir crear empleo, que es lo que necesitamos».
J. A.