La educación de las mujeres eleva a la Madre Cándida a los altares

La Plaza de San Pedro volvió ayer a albergar la «fiesta de la santidad». Con estas palabras empezó el Papa su homilía en la ceremonia de proclamación de seis nuevos santos, entre ellos la guipuzcoana Cándida María de Jesús Cipitria y Barriola, la australiana Mary Hellen Mackillop y el canadiense Alfred Bessette

El Papa proclama hoy santa a la Madre Cándida por curar a una enferma en coma debido a una incapacidad cerebral
El Papa proclama hoy santa a la Madre Cándida por curar a una enferma en coma debido a una incapacidad cerebral

Estos dos últimos son los primeros santos de sus respectivos países. Ante cerca de 100.000 fieles provenientes sobre todo de las naciones de origen de los canonizados, Benedicto XVI recordó que debemos «rezar siempre, sin cansarnos». Aunque a veces «pensemos que la oración no es útil para la vida» y resulta «poco eficaz», Jesucristo afirma que "hay que rezar siempre".

Tras hablar del sacerdote polaco Stanislaw Kazimierczyk Soltys y del religioso canadiense Alfred Bessette, el Pontífice destacó la figura de Madre Cándida. Fue una "muchacha de origen sencillo, con un corazón en el que Dios puso su sello y que la llevaría muy pronto, con la guía de sus directores espirituales jesuitas, a tomar la firme resolución de vivir «sólo para Dios».

La dedicación de la nueva Santa a los más desfavorecidos fue subrayada por el Papa, quien recordó una de las citas de la fundadora de la congregación de las Hijas de Jesús: «Donde no hay lugar para los pobres, tampoco lo hay para mí». Luego destacó su vocación «por la educación y por la promoción de la mujer».

El legado de Madre Cándida es continuado hoy por las religiosas jesuitinas, quienes encuentran en su fundadora «un modelo de vida muy alto que imitar». Tienen por delante una «misión apasionante que proseguir en los numerosos países donde ha llegado el espíritu y los anhelos de apostolado de Madre Cándida». El obispo de Roma también utilizó nuestro idioma para saludar a los muchos peregrinos congregados de lengua española y pedir a Dios que «los nuevos santos sirvan de modelo al pueblo cristiano, particularmente a los jóvenes».

La delegación del Gobierno de nuestro país a la ceremonia de canonización estuvo encabezada por el secretario de Estado de Justicia, Juan Carlos Campo Moreno. Otros países optaron por un nivel mucho más alto, como Polonia, que estuvo representada por su presidente, Bronislaw Komorowski. Además de Stanislaw Kazimierczyk Soltys, Alfred Bessette, Mary Hellen Mackillop y Madre Cándida, también fueron ayer elevadas a los altares las italianas Giulia Salzano, fundadora de la Congregación de las Hermanas Catequistas del Sagrado Corazón, y Battista Camilla da Varano, monja de la Orden de Santa Clara.


El milagro de la nueva santa
El milagro que le abrió el camino a la canonización se debe a la curación de la hermana jesuitina María del Carmen del Val, quien sufrió una grave enfermedad cerebral que la mantuvo en coma durante doce días. Tras invocar a la Madre Cándida y cuando los médicos habían descartado cualquier cura, la enferma se recuperó milagrosamente. Los médicos confirmaron su plena recuperación y total ausencia de incapacidad neurológica y psíquica.


OTRAS CANONIZACIONES


MARY MACKILLOP
- Es la fundadora de las hermanas de San José del Sagrado Corazón, más conocidas como las «hermanas josefinas». Se dedicó a la educación de los pobres en el difícil terreno de la Australia rural.

SANTA GIULIA SALZADO
- Nació en Nápoles y es la fundadora de las Hermanas Catequistas del Sagrado Corazón, que el Papa calificó como «un apóstol de la educación cristiana»

ANDRÉ BESSETE

- Pertenece a los Hermanos de la Santa Cruz de Monteral. Se destaca de él el sufrimiento y la pobreza que conoció desde muy pronto y que «le condujeron a recurrir a Dios por la oración»

STANISLAW SOLTYS

- Es el santo más antiguo de este grupo. El Papa dijo de él que «un religioso del siglo XV también puede ser para nosotros ejemplo e intercesor» y afirmó también «que toda su vida ha estado dedicada a la oración»

CAMILLA BATISTA
- Pasó de ser una princesa de la coret de Varano a ser religiosa de la orden de las clarisas. El Papa se refirió a ella en sus labores de enseñanaza en el aspecto espiritual y de dolor.