Se vende piso con vistas al Parque Central o a sus altas torres

Es el eterno proyecto, que aunque comienza a tener visos de realidad, esconde inconvenientes poco aireados.

Imagen de la actual estación del AVE
Imagen de la actual estación del AVE

Valencia- Se vende piso. Reformado. Cuatro habitaciones, un baño. Avenida Giorgeta, con vistas al futuro Parque Central y a la estación del AVE. 181.000 euros. Una simple búsqueda en Internet basta para encontrar cientos de anuncios como éste. El atractivo, el Parque Central, un elemento de la nueva Valencia que se asocia a una posible revalorización de la zona, pero ¡ojo! No es oro todo lo que reluce.
Cualquier ciudadano tiene ya asumido que el Parque Central tardará, como poco, una década en ser realidad. Muchos compraron sus viviendas hace 20 años frente al pulmón más grande de la ciudad de Valencia. Sin embargo, todavía tienen frente a sus casas una playa de vías y ahora interminables obras. Pero detrás de los plazos, de la ejecución, de los problemas de financiación que atraviesa esta infraestructura todavía hay más. Ejecutado el Parque Central, habrá quien se encuentre con edificios de hasta 25 alturas frente a sí en lugar de los ansiados frondosos árboles, museos o nuevos equipamientos deportivos.
En tres de las cuatro esquinas que conforman la gran manzana del Parque, está prevista la construcción de viviendas, algunas de uso terciario. Están situadas frente a la calle Gibraltar y la calle Bailén, en la confluencia de Peris y Valero con la plaza de Sanchis Guarner y en la calle San Vicente con Giorgeta, como se ve en el gráfico.
Todo este suelo está contemplado en la revisión del Plan General de Ordenación General Urbana de Valencia, que está a punto de aprobarse, como suelo residencial, bien sea uso terciario o de vivienda. Además, se trata de un suelo que deberá ejecutarse con la mayor celeridad posible, puesto que es una de las fuentes con las que esta magna actuación debe financiarse.
En total, la actuación Parque Central tiene una superficie de 656.624 metros cuadrados, una edificabilidad de 630.900 metros cuadrados de techo, entre residencial, terciario y vivienda protegida y una superficie de zona verde que asciende a 330.679 metros cuadrados, entre los que se cuenta no sólo el gran parque, sino también las áreas del bulevar García Lorca que discurrirá por donde hoy «salen» las vías del tren de la estación del norte constriñendo al barrio de Malilla tras un mur; y otros pequeños jardines que salpican el proyecto más importante de la ciudad de Valencia de las últimas décadas.

Plazos de ejecución
La crisis ha afectado también a este proyecto.
Para empezar, el AVE llegará el 19 de diciembre a una estación provisional, llamada Joaquín Sorolla. Se trata de una solución que en su día se vendió como «de emergencia», puesto que las obras del tren avanzaban afortunadamente con mayor celeridad que las del Parque Central. El compromiso de Fomento fue que cuando llegase el AVE, las obras del túnel de soterramiento del tren estarían en marcha.
Sin embargo, los tiempos han cambiado, la ejecución de esta operación ha quedado a merced de lo que la inversión de la iniciativa privada quiera proponer. La Sociedad Parque Central, compuesta por el Ministerio de Fomento, la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia, estudia qué fórmulas de financiación puede ofrecer.
Lo anunciará a principios de 2011. Todos esperan que no suponga un retraso demasiado importante en la ejecución de esta infraestructura, aunque de momento, aventurarse a decir cuándo se verá el Parque Central, todavía es demasiado arriesgado.
Mientras tanto, la estación provisional comienza a elogiarse por algunos dirigentes del Gobierno central, con el delegado gubernamental, Ricardo Peralta, a la cabeza, lo que hace pensar que la estructura provisional pronto pasará a formar parte de nuestro paisaje -y quién sabe si con el tiempo es otra estampa de la ciudad-, mientras los vaivenes de la crisis hunden aún más una estación que debía ser subterránea, y un túnel de salida por el que el AVE continuaría, veloz, su recorrido.