La comprometida foto de Eduardo Casanova por Jesús Mariñas

Casanova saltó a la fama por su papel de Fidel en «Aída»
Casanova saltó a la fama por su papel de Fidel en «Aída»

Secretos al descubierto. Estos días no se habla de otra cosa: a la hora de hacer balance estival, los directores de la Prensa del corazón descubren que su portada menos vendida este verano ha sido la que recogió el improvisado «tour» férreo de los Príncipes de Asturias con sus hijas, las Infantas Leonor y Sofía, en el trenecito mallorquín que recorre el trayecto entre Palma y Sóller. Esta información ocupó un espacio desmedido porque era un auténtico reportaje veraniego. Pero no impresionó y de ahí su pésimo resultado al hacer recuento de lo más destacado en estos meses. Choca y sorprende, más aún cuando las Infantitas siempre encandilan con su aire angelical y una sonrisa cautivadora, especialmente la mayor.

Enfado monumental
Quien sí que podría batir un récord de atención morbosa en estos momentos es el actor de la serie de televisión «Aída» Eduardo Casanova. Parece dispuesto, y a la vez se encuentra sorprendido, a emular a la concejala de Los Yébenes y su polémico vídeo erótico. La historia de Casanova es la siguiente: al parecer, a su pareja se le coló una foto comprometida en su portátil y va de mano en mano causando extrañeza, curiosidad y evidente sorpresa. El tema no es para menos y el novio del intérprete de pelo rizado no sabe qué explicación darle ni de qué manera pedirle perdón por el descuido tan incomprensible. Lo sucedido no dejó de comentarse telefonillo en mano durante el estreno de «Sonrisas y lágrimas», que a las 24 horas se emitía en versión fílmica por el canal Paramount y que debido al doblaje se privó del enorme atractivo de escuchar la voz original de Julie Andrews. El doblaje es de juzgado de guardia y quita entidad a la película, un clásico del género.

Ahora se rompen los moldes con el fenómeno de las subvenciones, ya que hasta hace poco se creía que las emisiones televisivas frenaban las taquillas teatrales al restarles expectación. Recuerdo el monumental enfado de Esperanza Roy cuando representaba «Una jornada particular» y vio que en televisión se programaba la misma película coincidiendo con su estreno. Lo tomó por maldad teledirigida, ahora parece que desmentida por la gente de José María Cámara –reemplazado en muchas tareas por su hijo–, que precisamente este jueves monta una fiesta para celebrar el primer año de «Más de 100 mentiras». El musical con canciones de Joaquín Sabina sorprenderá esa noche con una colaboración especial, acaso disfrazado de abad mitrado. Todavía lo guardan en secreto celosos del impacto que buscan producir. Por cierto, cuánto ayudó Cámara a Julio Iglesias en la internacionalización de su carrera. «Le sugerí regrabar boleros al estilo de Luis Miguel grabando en directo desde el Tropicana de La Habana, Pero en vez de entusiasmarse, me replicó con un sorprendente: ‘‘Tú lo que quieres es que la cubanada queme mi casa de Miami''. El disco no se hizo, claro, y perdimos otra oportunidad de impacto mundial», asegura. Las mejores grabaciones de Iglesias pertenecen a aquel tiempo, cuando Ketty Corsini logró que la Reina patrocinara sus conciertos en el Nou Camp y el Bernabéu, para los que el programa «Protagonistas» de Luis del Olmo regaló entradas con las que consiguió que se formaran grandes colas en el Paseo de Gracia y en la Plaza de Cataluña, donde se encontraba Radio Nacional.