Cayetano da la cara

Asegura que la boda de la Duquesa hipotecaría «el futuro de la Casa de Alba»

Cayetano da la cara
Cayetano da la cara

Llegó dispuesto a desmontar la imagen que hasta el momento había reflejado en los medios y, a juzgar por la emoción que despertó entre los presentes, su comparecencia fue todo un éxito. Ayer, durante la presentación del documental sobre su vida –que el canal Bio estrenará el próximo 24 de julio–, Cayetano Martínez de Irujo estuvo cercano, sereno, bromista, tierno y, sobre todo, mostró una sinceridad inédita ante las cámaras. Por eso, cuando llegó la hora de hablar sobre la relación de su madre y Alfonso Díez, no tuvo pelos en la lengua. Una cosa es que el noviazgo le parezca «muy bien» y, otra, hablar de boda. «No se puede hipotecar el futuro de la Casa de Alba», explica. «Está claro que mi madre se compone de dos personas: la Duquesa de Alba y Cayetana. Hay que saber dónde empieza una y dónde acaba la otra». ¿Y cuál es la frontera entre ambas? «Cayetana puede hacer lo que quiere, hasta que daña a la otra. Es una cuestión de responsabilidad histórica». Algo que puede cambiar los planes de boda de la Duquesa, ya que su hijo presume de ser una de las pocas personas a las que su madre escucha.

«Me toman por un niño tonto»
«Me toman por lo que no soy: un niño de palacio, un niño tonto», lamenta. Cayetano insiste en que es otro: el deportista, el luchador, el hombre con inseguridades, incapaz de dejar nada a medias, y el niño que se sintió confuso cuando perdió a su padre con nueve años. Y es que formar parte de la Casa de Alba ha sido su mayor hándicap y, desprenderse de él, su caballo de batalla. El documental consigue, a través del testimonio de sus amigos y familiares, revelar el lado más desconocido de Cayetano: su sencillez, su tenacidad, su sentido del humor, sus dotes para la imitación, su afición por el Atlético de Madrid...

Genoveva, la gran frustración
Con tres meses de grabación a sus espaldas y más de quince horas de metraje para elaborar el vídeo, el hijo de la Duquesa ha superado su fobia a las cámaras e, incluso, se sincera sobre su vida sentimental. «El fracaso de mi matrimonio ha sido muy difícil de encajar para mí. He cometido muchos errores; no estábamos preparados, es algo que todavía me tiene triste porque quiero mucho a la madre de mis hijos, la valoro y no lo hemos sabido gestionar ninguno de los dos», explica. A pesar de que Cayetana expresa en la cinta su deseo de que su hijo y Genoveva Casanova vuelvan a estar juntos, el jinete ironizó sobre el tema. «Mi madre todavía piensa en una reconciliación, pero le pasa lo mismo con Fran y Eugenia». En una rueda de prensa sin precedentes y bajo la atenta mirada de sus hijos, Luis y Amina –que estaban sentados en primera fila–, Cayetano aseguró estar «tranquilo», agradeció la «fuerza extra» que le dan sus retoños y confesó estar «en lo mejor de mi vida».


Un padre para Eugenia
El documental sobre la vida de Cayetano Martínez de Irujo recoge testimonios de numerosos rostros conocidos, entre ellos, los de su madre, su amigo Francisco Rivera y su hermana Eugenia, a la que se sintió muy unido por el fallecimiento de su padre. «No quería que pasara lo que yo estaba pasando», comenta Cayetano. Eugenia, por su parte, destaca que su hermano es «súper cariñoso» y admite que «me contaba todos sus ligues y por eso desconfío tanto de los hombres».