Fórmula 1

Audi revoluciona Le Mans

La marca alemana copó las tres plazas del podio con un monoplaza que emplea propulsión híbrida. Marc Gené (Audi) acabó en quinto lugar

Triunfo histórico en Le Mans, donde Audi ha escrito una nueva página gloriosa de esta carrera, quizás la más famosa y dura del mundo. En el 80º aniversario de la competición, la firma alemana ha conseguido copar las tres plazas del podio de llegada y, por primera vez en la historia de Le Mans, imponer la tecnología de motores híbridos. Con una solidez mecánica envidiable, la firma alemana presentaba cuatro coches en la parrilla de salida y todos ellos han alcanzado la meta. El más retrasado, el pilotado por el español Marc Gené, ya que su compañero Dumas, en una absurda maniobra, se salía de la pista y golpeaba las protecciones de la primera «chicane» de la recta de Hunaudieres perdiendo un tiempo valioso en boxes que les retrasó en la lucha por la cabeza. Al final pudo alcanzar la quinta posición gracias a una conducción agresiva del piloto español que, de todas formas, también sufrió una salida de pista. Desde el primer momento se sabía que los Audi no iban a tener rivales en la prueba del circuito de La Sarthe. Todo un día corriendo a fondo en el selectivo y rápido trazado de 13,6 kilómetros que emplea algunas rutas nacionales para su recorrido. Todo un reto para la resistencia de los vehículos. Y aunque en las primeras horas hay que reconocer que Toyota le puso las cosas difíciles a la marca alemana y que llegaron a estar una vuelta en primera posición, la robustez mecánica de los coches alemanes tuvo su recompensa. De los dos Toyota, el primero, conducido por Davidson, sufrió un espectacular accidente provocado por un competidor más lento que no vio que le iban a adelantar. Tras un vuelo espectacular, el Toyota prototipo se estrelló contra las protecciones y puso de manifiesto la resistencia de su chasis, ya que el golpe habría provocado la muerte del piloto si hubiera conducido un coche de sólo unos años atrás. El susto quedó sólo en magulladuras.

Tras las averías del segundo Toyota en pista y su posterior abandono, nada pudo impedir que Audi copara las primera posiciones y el doctor Ullrich (jefe de equipo de Audi), a pocas horas del final, dio las instrucciones a sus pilotos para mantener posiciones y evitar luchas intestinas que sólo hubieran podido poner en peligro una victoria aplastante. Un triunfo que viene marcado por una superioridad de medios apabullante. Como detalle, este Audi es el primero en la historia de los sport prototipos que ha realizado la carcasa de la caja de cambios en fibra de carbono. Los motores respondieron sin fisuras ya que, por otra parte, no parecían necesitar forzar en exceso la mecánica. El régimen de giro de estos prototipos nunca llegó a las cinco mil vueltas, pero con sus desarrollos lograban velocidades punta en Hunaudieres y en la recta anterior a la curva Indianápolis de hasta 319 km/h. Una cifra imposible de alcanzar por sus rivales. Después de 24 horas interminables y 348 giros, el equipo de Audi formado por Loterrer, Fässler y Trèluyer subió a lo más alto del podio acompañado por el resto de compañeros que también ocuparon la segunda y tercera plaza. Los otros dos pilotos españoles en liza, Lucas Ordóñez y Antonio García, terminaron la prueba en 15º (8º en su categoría) y 23º (5º en su clase) respectivamente.

 

DELTAWING, UN EJERCICIO PUBLICITARIO
El Nissan Deltawing, un extraño prototipo que tomaba parte en la carrera con el número 0 sin estar enclavado en ninguna categoría. Un coche extraño en forma de flecha con un eje delantero muy corto y un eje trasero normal. Su motor es un 1,6 litros turbo que desarrolla 320 caballos. Tras algunos problemas con el cambio, acabó fuera de carrera tras un incidente con un Toyota.