La muerte de un agricultor a manos de un ladrón recrudece la polémica

Horas después de que las dos principales organizaciones agrarias de la Comunitat (La Unió y la Asociación Valenciana de Agricultores, AVA) mantuvieran una reunión con la delegada del Gobierno, Ana Botella, para tratar el asunto de la inseguridad en los campos, se producía el mayor y más brutal ejemplo de esta nueva lacra para la agricultura valenciana.

Dos agentes de la policía científica, investigaban ayer la zona del suceso
Dos agentes de la policía científica, investigaban ayer la zona del suceso

El cadáver de un hombre de 60 años fue hallado el jueves en torno a las 19.30 horas de la tarde, al parecer con signos de violencia, en un campo de la partida ilicitana de La Marina. Según las primeras investigaciones realizadas por la Guardia Civil, todo apunta a que el hombre podría haber sido agredido por alguien que trataba de robarle su cosecha de alcachofas mientras regaba.

Aunque la Guardia Civil señaló ayer que la investigación continua abierta y no se descarta ninguna hipótesis.

Las reacciones de todos los representantes de las organizaciones agrarias de la Comunitat fueron inmediatas.

Posiblemente la más intensa, por proximidad, fue la del presidente de la Asociación de Jóvenes Agricultores de Alicante (Asaja), Eladio Aniorte, quien calificó de «muy grave» el suceso y aseguró que «no se ha hecho nada para evitarlo», dado que han trasladado en «numerosas ocasiones» a la Subdelegación de Gobierno en Alicante la situación de «indefensión» en la que se encuentran muchos agricultores ante el aumento de robos en el campo.

«La Guardia Civil no hace ni caso, aunque son muy efectivos y podrían hacer mucho, no tienen orden de vigilar el campo», explicó. Asaja convocó ayer una concentración para el próximo lunes en la que se guardarán cinco minutos de silencio por este caso.

El presidente de AVA, Cristóbal Aguado, señaló que es intolerable que un agricultor vaya con miedo a su campo y alertó de que «toda la delincuencia europea está viniendo a España para robar».

Explicó que las organizaciones estudiarán conjuntamente acciones que se puedan llevar a cabo. «Esto no puede quedar así».

El secretario general de La Unió, Ramón Mampel, mostró su repulsa e indignación por el suceso y aseguró que esta circunstancia pone de manifiesto la inseguridad que se vive en el ámbito rural de la Comunitat Valenciana, donde los agricultores no pueden trabajar tranquilos.