«Superbrother»: Volare

Director: Birger Larsen. Guión: Ake Sandgren. Intérpretes: Lucas Clorius, Viktor Kruse Palshoj, Anette Stovelbaek, Andrea Reimar. Dinamarca, 09. Duración: 98 minutos. Infantil.

«Superbrother»: Volare
«Superbrother»: Volare

Este cuento moral de raíz spielbergiana se aviene a las exigencias del cine infantil, que reivindica la magia de lo fantástico como método terapéutico para despejar las tinieblas que amenazan la vida de un par de niños desubicados. Una película como la danesa «Superbrother», que tanto debe a la bonhomía de «E.T.», intenta dar una visión ejemplarizante de la relación entre dos hermanos, el mayor, autista. El menor siente que no ocupa el lugar en el mundo que le corresponde, que tiene que hacerse responsable de su hermano cuando debería ser al revés. Un meteoro deja en sus manos un rayo láser con propiedades curativas, haciendo que tanto Anton como Buller interpreten el rol que el autismo les ha arrebatado. Se dan cita unos cuantos tópicos –acoso escolar, familia disfuncional– para desarrollar la trama según los previsibles patrones de un telefilme a la europea, de bajo presupuesto – los efectos digitales son mejorables– y tono amable y soñador. No necesitan verla para imaginársela: exuda esa simpatía bienintencionada que insiste en que las diferencias nos hacen libres, que debemos luchar por ser nosotros mismos contra viento y marea y que podemos volar hasta París para comernos un helado si eso hace feliz a nuestra madre.