Decálogo de un delincuente

«El Rafita» es un habitual de la Policía en el robo de vehículos. Toda su familia vive de la venta de motores y piezas de los coches que sustraen

El joven acudió a declarar ante el juez el pasado verano por el robo de una furgoneta en Alcorcón con la que se estrelló
El joven acudió a declarar ante el juez el pasado verano por el robo de una furgoneta en Alcorcón con la que se estrelló

Madrid- Llegó un momento en el que, decía, estaba harto de que le persiguieran los periodistas, que ya había cumplido la condena que le había impuesto el juez y que tenía derecho a vivir tranquilo. «El Rafita» tenía parte de razón pero su caso se ha convertido en mucho más que eso. Probablemente nadie mostraría mayor interés por su caso si el joven, que no ha cumplido los 23 años, no siguiera delinquiendo cada dos por tres. Pero es su forma de vida, «tradición familiar» y él, a la vista de lo hechos, no va a cambiar. Tras cuatro años interno en el centro de menores Renasco de Carabanchel y tres de libertad vigilada entre Málaga y Madrid, el pasado 25 de junio terminó su condena por el crimen de Sandra Palo, la joven disminuida psíquica a la que él, «El Ramón», «El Ramoncín» y «El Malaguita», violaron, atropellaron y quemaron aún viva un 17 de mayo de hace ya ocho años. Él asegura que sólo lo presenció, que a él no le condenaron por violación pero, según confesó a LA RAZÓN, «quizá merezca que me maten».

Durante los tres años de libertad «vigilada», Rafa, como ahora le llaman, fue detenido en siete ocasiones. Robos con fuerza y un allanamiento de morada. Eso es lo único que consta en su ficha policial ya que, al haber sido juzgado por la Ley del Menor –tenía 14 años cuando ocurrió lo de Sandra Palo– en ninguna base de datos permanece registrada tal brutalidad a su nombre. «Siempre me he sentido totalmente libre», confesó a este diario el día en que terminaba su condena, sentado tranquilamente en un banco del parque de debajo de su casa de Alcorcón. El rosario de detenciones que acumula, da buena fe de ello. Y es que «El Rafita» ya no es sólo el coautor más conocido del crimen de la joven de Getafe, a pesar de que fue el condenado con la pena más tenue. Su nombre siempre aparece en cualquier debate sobre la reinserción y la necesidad de reforma de la Ley del Menor. A estas alturas, quizás haya alguien que todavía se cuestione si «El Rafita» aún puede reinsertarse. Pero para la gran mayoría se ha convertido en el ejemplo claro de un fallo del sistema y de que no siempre es posible.

«El Rafita» no delinque porque sea un joven rebelde. Lo lleva en la sangre y lo ha «mamado» desde niño. Es el negocio familiar. Todos son viejos conocidos de la Policía. Roban coches, los desguazan para revender y queman lo que ya no sirve. La pieza principal es el motor, que lo colocan por 2.000 euros pero también revenden otras de menor valor. No pasan precisamente desapercibidos en la Cañada Real Galiana, donde tienen dos parcelas. De hecho, el 80 por ciento de los coches que aparecen quemados en la vía pecuaria han sido incinerados por esta familia, según fuentes policiales. Además, las mismas fuentes aseguran que no sólo operan en la capital y muchos de ellos también hacen de intermediarios para bajar piezas robadas a Marruecos. Esta familia «merchera» (similar a los gitanos) fue desalojada del poblado marginal de Las Mimbreras. Les dieron un piso de realojo en Alcorcón pero les desahuciaron el pasado mes de septiembre porque debían 1.700 euros de alquiler desde 2003. Tras pedir varios aplazamientos de ejecución del lanzamiento, el día 15 tuvieron que abandonar la vivienda con todos sus bártulos. Todos les sitúan ahora en las parcelas que tiene la familia en la Cañada aunque allí «El Rafita» nunca ha sido buen recibido. Los gitanos no «tragan» con tener como vecino a alguien condenado por tal brutalidad.


Su historial delictivo
11 de junio de 2009
En Málaga y ya estrenada la mayoría de edad un ordenador fue el objeto del primer robo de «El Rafita»
12 y 14 diciembre 2009
Intentó sin éxito robar dos coches con apenas 24 horas de diferencia en el Hospital de Alcorcón.
23 de diciembre 2009
De nuevo un coche, esta vez de alta gama, fue objetivo del joven en Alcorcón. Entonces no fue detenido.
13 de enero de 2010
Fue detenido tras una denuncia de un vecino que le acusó de echar abajo la puerta de una casa.
23 de enero de 2010
La Policía le encontró junto a otros jóvenes manipulando el antirrobo de un coche con una sierra.
18 de febrero de 2010
De nuevo se le arrestó por tratar de llevarse un BMW en el distrito de Hortaleza (Madrid).
23 de agosto 2010
«El Rafita» fue detenido tras robar una furgoneta en un polígono industrial de Alcorcón.
2 noviembre de 2010
El chico fue detenido por la Policía en Alcorcón tras perpetrar un robo con fuerza de vehículo.
14 de febrero de 2011
La semana pasada los agentes le volvieron a arrestar, esta vez por delito contra la seguridad vial.