El «Jabulani» no ha dicho aún su última palabra

Jabulani, el balón del Mundial, ha sido uno de los grandes protagonistas de Suráfrica 2010. Afortunadamente para la FIFA, tanto jugadores como prensa se han ido acostumbrando a sus extraños efectos y sus reacciones impredecibles conforme avanzaban los partidos... Pero ahora, con los octavos en marcha, y pendientes después los cuartos y semifinales, puede haber más de un empate final donde decidan los penaltis. Ahí el jabulani puede hacer estragos. La FIFA ya ha prometido una investigación después del campeonato.

«Jabulani», un enemigo para los porteros del Mundial
«Jabulani», un enemigo para los porteros del Mundial

Los octavos de final disputados hasta ahora no han requerido penaltis, pero las tandas desde los once metros son más que previsibles de aquí a la final para desempatar los partidos. El Jabulani, balón oficial fabricado por Adidas, ganará aún más protagonismo con su indescifrable trayectoria. Las críticas al balón del Mundial de Suráfrica que precedieron al torneo se han confirmado durante el desarrollo de la competición. Los disparos lejanos suelen tomar rumbo al segundo anfiteatro y el número de «cantadas» de los guardametas en la primera fase ha sido tan elevado para deportistas de elite que muchas voces señalan directamente al esférico. ¿Tecnología punta o «pelota de playa», como señaló Iker Casillas? Los cambios de dirección de la pelota en el aire ya tienen nombre: el «efecto Jabulani». Una metáfora de la trayectoria imprevisible que toma el balón al ser golpeado. «La bola puede haberse movido», reconoció Robert Green, el arquero de Inglaterra, que aunque no justificó su clamoroso error en el primer partido, se ha unido a la ya histórica lista de «cantadas» del torneo: el argelino Chaouchi, el paraguayo Justo Villar y el japonés Kawashima también tienen pesadillas con el balón del Mundial.«La pelota es horrible, parece a las que compras en un supermercado», dijo el portero del Inter de Milán, Julio César. «Todo el mundo quiere ver goles y hacen esféricos con más efecto», explicó. Aunque en este caso la inestabilidad de la pelota no sólo la ha convertido en el centro de las críticas de los arqueros, sino también de los delanteros que estaban llamados a ser los beneficiados de los efectos imprevisibles del esférico.«Las pelotas han cambiado en los últimos dos años y se han hecho cada vez más rápidas, y además se le añade que en Johannesburgo se juega a una altitud de 1.700 metros, lo que hace que la bola sea aun más rápida», dice el ex portero alemán Oliver Kahn.La investigación de la FIFA, tras el MundialLa FIFA avaló en principio la calidad de la pelota ante el vendaval de críticas: «Al pasarle las manos por encima, la primera impresión es su extraordinaria textura, que permite un control máximo, un vuelo estable y un agarre perfecto bajo todas las condiciones».Pero ahora el argumento ha variado. «No somos sordos. La FIFA ha escuchado las críticas que se han hecho al balón, y en cuanto termine el Mundial nos reuniremos con los técnicos y con Adidas para estudiar el problema», dijo el secretario general del organismo deportivo, Jerome Valcke. «Hay reglas para el tamaño y el peso... pero la pelota tiene que ser perfecta», reconoció.El seleccionador de Brasil, Dunga, fue uno de los que intervino en la polémica sobre Jabulani ya antes del Mundial, al desafiar al propio Valcke a que saliera al campo e intentara controlarlo.El balón oficial de la Copa del Mundo de Suráfrica que tantas críticas ha recibido por su trayectoria imprevisible, será examinado por la FIFA y los expertos, pero después del Mundial.En defensa del JabulaniJan Runau, jefe de comunicaciones de Adidas, justifica por parte del fabricante que «cada cuatro años la crítica de los balones es parte de la Copa del Mundo. Adidas fabrica la pelota de las Copas del Mundo desde 1970 y desde esa década, cuando se utilizaba el cuero para hacer los balones, hubo futbolistas, especialmente de Suramérica, que decían que la pelota era demasiado pesada. Mientras los europeos decían que la pelota era muy liviana».Como ven, hay opiniones para todos los gustos. Y en el próximo Mundial, seguro que más de lo mismo...