El régimen sirio reprime con fuego real las manifestaciones en Alepo

Las fuerzas del régimen sirio emplearon hoy fuego real para dispersar las numerosas manifestaciones que discurrieron en varios barrios de la ciudad septentrional de Alepo, informaron a Efe activistas sirios.

El coordinador de la red de activistas Sham, Yafar al Jeir, explicó que las fuerzas sirias utilizaron balas para dispersar las protestas en los barrios de Al Shaar y Al Zahara, en Alepo, lo que causó la muerte de al menos dos personas.

En el llamado "Viernes de los Héroes de la Universidad de Alepo", en alusión a las personas que hace dos semanas murieron en este campus a manos de las fuerzas sirias, los opositores salieron a las calles para exigir la caída del presidente sirio, Bachar al Asad.

Además, las fuerzas sirias dispararon y lanzaron gases lacrimógenos contra los manifestantes en otras localidades de la provincia de Alepo, agregó el Observatorio sirio de Derechos Humanos en un comunicado.

Un testigo de Hama, identificado como Rasha, señaló a Efe que en esa provincia del centro del país las fuerzas de seguridad se desplegaron en los barrios de donde salieron las marchas y cercaron algunas mezquitas con vehículos blindados.

Los Comités de Coordinación Local destacaron que las fuerzas de seguridad practicaron detenciones y dispararon contra los opositores en el barrio de Mazeh, en Damasco; en la localidad de Daraya, en los alrededores de la capital; y en la de Jasem, en la provincia meridional de Deraa, entre otras.

También en la zona de Yabal al Zauya, en la provincia de Idleb (norte), se registraron fuertes tiroteos mientras los vehículos militares irrumpían en la aldea de Orum al Yuz para dispersar las protestas, según los Comités. Una situación similar se vivió en la provincia central de Homs, donde las fuerzas del orden bombardearon la ciudad de Rastan, agregaron las fuentes.

Por su parte, la agencia oficial de noticias siria Sana informó hoy de la muerte de un miembro de seguridad y tres civiles en distintos actos de violencia, así como de la interceptación de un vehículo cargado de explosivos en las afueras de Damasco. Ninguna de estas informaciones pudo ser verificada de forma independiente debido a las restricciones impuestas por las autoridades a los periodistas para trabajar en Siria.

La violencia en Siria prosigue pese a la presencia en el terreno de una misión de observadores de la ONU encargados de verificar el cumplimiento del plan de paz del enviado especial Kofi Annan, que estipula -entre otros puntos- el fin de la violencia, la retirada de los tanques de las ciudades y el inicio de un diálogo entre el Gobierno y la oposición.

Desde Damasco, el jefe de los observadores, el general noruego Robert Mood, destacó hoy su incapacidad para lograr una reducción considerable de la violencia a menos que se desarrolle un diálogo entre todas las partes sirias enfrentadas dentro y fuera del país. Dentro de los esfuerzos mediadores para solucionar la crisis siria, está previsto que Annan visite Siria próximamente, aunque todavía no hay una fecha fija.

Mientras, que persiste la división entre los grupos opositores, lo que volvió a ponerse de manifiesto con la dimisión ayer de Burhan Galion, presidente del principal órgano de la oposición en el exilio, el Consejo Nacional Sirio (CNS).

De acuerdo con los datos de la ONU, desde marzo de 2011 más de 10.000 personas han perdido la vida en Siria por la violencia, unas 230.000 se han desplazado de forma interna y más de 60.000 han buscado refugio en países limítrofes, como Turquía y Líbano.