Imputan a una de los testigos valencianos del caso Nóos

Le acusan de prevaricar por no informar con el debido celo sobre la contratación con la Fundación de Iñaki Urdangarin

Valencia- La que fuera jefa del Gabinete jurídico de la Ciutat de les Arts i les Ciències, María Ángeles Mallent, que ayer acudió como testigo a declarar ante el instructor de la causa Palma Arena, abandonó la Ciudad de la Justicia de Valencia imputada por un delito de prevaricación. De este modo ya son seis los imputados por la rama valenciana del «caso Urdangarin».
Fiscalía y acusación particular le acusan de no hacer los pertinentes informes para la contratación con el Instituto Nóos de la celebración del Valencia Summit. Concretamente, las partes echan en falta el informe sobre la necesidad y utilidad pública de la contratación y otro sobre el procedimiento que se debe seguir para contratar.
La imputación fue solicitada por el fiscal anticorrupción de Palma de Mallorca, Pedro Horrach, y por la abogada de la acusación particular ejercida por el sindicato Manos Limpias, Virginia López Negrete. Tras una breve deliberación de las partes en las que se pidió a la testigo que abandonara la sala, el juez decidió la imputación que le fue comunicada inmediatamente. En ese momento, la testigo imputada abandonó la sala ya que su declaración se debe producir desde ese momento asistida de abogado.
Por lo demás, el resto de declarantes se ratificaron en lo que previamente habían dicho en su declaración ante el fiscal anticorrupción.
Por lo que respecta a los testigos que contrataron servicios de Nóos y que son el expresidente del Valencia, Bautista Soler; el del Villareal, Fernando Roig; y su hermano y empresario Francisco Roig, todos coincidieron en afirmar que lo hicieron porque Iñaki Urdangarín estaba en el instituto Nóos, lo que para ellos era una garantía de la solvencia y prestigio.
Todos negaron haber recibido indicaciones de la Generalitat valenciana para realizar este tipo de contratación, aunque ninguno aclaró quién se puso en contacto con ellos para pedirles el patrocinio. En el caso de Fernando Roig, al parecer abonó 700.000 euros por un informe sobre patrocinio deportivo de poco más de 16 páginas. Francisco Roig pagó cerca de 300.000 euros por la organización de un foro sobre la influencia de los eventos deportivos en las ciudades anfitrionas. Bautista Soler, al parecer pagó 30.000 euros como aportación al instituto Nóos para su actividad.
A raíz de la declaración del expresidente, Bautista Soler, fue citado como testigo el entonces vicepresidente, Vicente Soriano.
El resto de testigos de la sesión de la mañana fueron trabajadores de Cacsa así como el abogado Mario Ayuso, quien en su día asistió como letrado al primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valencia, Alfonso Grau, y dijo haber estado en un acto de Summit, por lo que el fiscal «me ha citado para que cuente lo que vi. Me llamaron la atención el número de patrocinadores».